La licenciada en Psicología Analía Ramos Onano dialogó en el programa HACETE CARGO y brindó una profunda reflexión sobre cómo sobrellevar las fiestas de fin de año en un contexto atravesado por tensiones políticas, sociales y económicas, que —según señaló— han generado un notable desgaste emocional en la sociedad.
La profesional remarcó que el cierre de año suele traer, de manera natural, balances personales y revisiones internas, pero que este año en particular se suma una carga extra vinculada a la baja tolerancia social y al agotamiento generalizado. En este sentido, indicó que una de las frases más escuchadas en el consultorio en los últimos meses es “estoy cansado” o “estoy agotada”, reflejo de un desgaste sostenido que se potencia en esta etapa del año.
Ramos Onano explicó que diciembre suele convertirse en una carrera contrarreloj, donde se intenta cumplir con compromisos sociales, saldar deudas, realizar chequeos médicos y cerrar pendientes, lo que genera una sensación de saturación y ansiedad. En ese marco, sostuvo que el primero de enero no representa un cambio real e inmediato, sino que la exigencia de “llegar a todo” es una construcción social que termina afectando la salud mental.
Entre sus recomendaciones, la licenciada sugirió evitar temas conflictivos como la política, la religión o el trabajo en las reuniones familiares, y priorizar el encuentro desde un lugar más relajado y empático. Señaló que no todos cuentan con las mismas herramientas emocionales para atravesar este período y que es fundamental apelar a la paciencia y a la tolerancia con el otro.
También hizo referencia a los múltiples mandatos sociales que se imponen incluso en una sociedad que se presenta como más libre, destacando que la autoexigencia constante y la idea de que “somos lo que tenemos y no lo que somos” generan una presión innecesaria. En ese sentido, afirmó que acelerar los tiempos y forzar objetivos tiene un costo directo sobre la salud física y mental.
Ramos Onano subrayó la importancia de revisar la relación con el tiempo, entendiendo que si bien es válido plantearse metas y proyectos, no debe hacerse a cualquier costo. Señaló que cuidar la salud, descansar, hidratarse, compartir con personas que generan bienestar y no forzar encuentros son decisiones fundamentales en esta etapa.
Finalmente, la licenciada destacó el valor del encuentro genuino, del compartir sin exigencias y de escuchar más al otro, afirmando que la empatía y la escucha activa son claves para transitar las fiestas de una manera más saludable, poniendo el foco en el cuidado personal y en los vínculos significativos.