En una entrevista con el programa HACETE CARGO, el secretario de Infraestructura de Bella Vista, Gastón Carcaño, analizó el comportamiento de la ciudad frente a las recientes lluvias extremas. Si bien destacó que la infraestructura pluvial permitió normalizar la situación en pocas horas, advirtió sobre dos factores críticos: la obstrucción por residuos y la edificación en áreas que funcionan como reservorios naturales.
La eficacia del sistema pluvial
Carcaño enfatizó que, a diferencia de otras localidades correntinas o de lo que ocurría en Bella Vista años atrás, hoy la ciudad cuenta con desagües en casi todo su ejido urbano.
Rápida recuperación: Una vez que la intensidad de la lluvia merma, el sistema recupera su capacidad y las calles escurren en cuestión de pocas horas.
Lagunas como amortiguadores: Espacios como la Laguna Aguilar o la del Mercado funcionan como «reservorios amortiguadores». Reciben el pico de agua cuando el desagüe se ve superado y luego van drenando gradualmente.
El problema de la periferia y las lagunas
El funcionario señaló con preocupación la situación de las viviendas situadas en los bordes de las lagunas, especialmente en la Laguna de Merlo.
«A pesar de las canalizaciones donde logramos ganarle entre 15 y 20 metros a la laguna, la necesidad habitacional hizo que muchos vecinos ocupen esos metros ganados. Cuando aparecen lluvias tan intensas, la laguna recupera su lugar original y trae complicaciones», explicó Carcaño.
A pesar del crecimiento del nivel de agua en estas zonas, el secretario confirmó que, en este evento puntual, no se registraron evacuados.
Mantenimiento y conciencia ciudadana
Un punto central de la entrevista fue el impacto de la basura en los sumideros. Carcaño fue tajante al pedir colaboración a la comunidad:
Obstrucciones: Los desagües están diseñados para funcionar al 100%. Cuando se arrojan restos de poda, escombros o bolsas de basura, esa capacidad se reduce drásticamente por obstrucción.
Mantenimiento: «La ‘mugre’ que está dando vuelta termina por gravedad en el sumidero. Por más previsibles que seamos con el mantenimiento, si no hay un acompañamiento de la limpieza general, la situación se vuelve delicada», advirtió.
Situación crítica en la zona rural
Mientras en la planta urbana llovió entre 80 y 90 mm, en sectores como la zona de El Progreso se registraron hasta 130 mm. Esto ha generado un conflicto logístico importante:
Caminos intransitables: Las lluvias recurrentes (una o dos veces por semana) no permiten que el suelo seque («oree»).
Producción vs. Infraestructura: «El productor tiene la necesidad de sacar su cosecha y, aunque el camino no esté apto, circula y lo destroza. Reparar eso lleva mucho más tiempo para la maquinaria municipal», detalló Carcaño.
Ayuda Provincial: La intendente Noelia Bazzi gestionó ante el Gobernador el envío de maquinaria adicional para paliar el retraso en los arreglos, los cuales dependen de que mejoren las condiciones climáticas (se esperan 7 días más de inestabilidad).
Un llamado a la empatía
Para finalizar, el secretario de Infraestructura pidió a los vecinos paciencia y conciencia en la gestión de sus residuos. «Necesitamos empatía para evitar situaciones complejas. Una ciudad planificada y ordenada se construye también desde la colaboración de cada ciudadano con su propia basura», concluyó.