El precio de la carne no da respiro: comerciantes advierten caída en las ventas de cortes tradicionales

El precio de la carne no da respiro: desde septiembre aumentó un 50% y los consumidores buscan cortes más económicos para sostener la mesa familiar, mientras los carniceros ajustan márgenes para sobrevivir. El carnicero Edgardo Benítez expresó su preocupación por los constantes aumentos en el precio de la carne y el impacto que esto genera en los consumidores y comerciantes.

Aumentos y márgenes ajustados

“Nosotros los comerciantes no podemos subir ese porcentaje, estamos arañando con el margen de ganancia para sostener alquiler, luz, empleados e impuestos”, explicó Benítez. Si bien enero y febrero del año pasado fueron meses de buena venta, este año la situación cambió: las ventas cayeron en cortes tradicionales como el asado, obligando a ofrecer promociones y a impulsar otros cortes para equilibrar la demanda.

Precios actuales

El carnicero detalló los valores de los principales cortes:

  • Puchero: $5.000 (el más accesible y con mayor demanda en verano).
  • Lomito: $22.000 (el corte más caro).
  • Picada común: $8.900.
  • Milanesas preparadas: $9.500.
  • Cerdo: vacío $7.900, faldita $6.900, costilla $8.900, chuletas $7.500.
  • Pollo: $4.800.

Causas del aumento

Benítez atribuyó la suba a factores estructurales: “Dicen que hay faltante de vientres y además se amplió la exportación de carne. Eso repercute directamente en el mercado interno”. Según comentó, especialistas del sector proyectan que recién hacia 2027 o 2028 podría estabilizarse la producción, siempre que se cumplan los planes de reposición de vientres.

El comportamiento del consumidor

El carnicero describió dos perfiles de clientes: quienes compran por kilo sin preguntar el precio y quienes se acercan con un monto fijo en efectivo. “Es como el combustible: algunos dicen ‘poneme $10.000 de molida’ o ‘$10.000 de milanesas’, y con eso se arreglan”, relató.