“Básicamente lo que queremos restringir es el turismo al exterior. Si te vas, te va a costar entrar”, dijo Alberto Fernández en la quinta de Olivos cuando le preguntaron sobre la premisa sanitaria del próximo Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que firmaría mañana para aplacar las eventuales consecuencias mortales de la segunda ola del COVID-19.
El Presidente asume que las nuevas cepas del COVID-19 -Manaos y Sudafricana- pueden causar una nueva tragedia en la Argentina y decidió limitar los viajes turísticos al exterior. Alberto Fernández maneja información reservada que asegura que la mayoría de los argentinos viajan a Estados Unidos para aplicarse la vacuna.
Y no quiere correr riesgo con esos turistas locales que pueden actuar como vectores de las nuevas cepas.
Por eso, si no cambia de opinión en las próximas horas, el jefe de Estado dispondrá que los argentinos que regresan del exterior pagarán su examen de PCR y su cuarentena obligatoria en ciertos hoteles de la Capital Federal.
La ministra de Salud, Carla Vizzotti, debe definir la extensión de la cuarentena obligatoria. Hasta anoche, oscilaba entre 7 y 10 días corridos. Y su cumplimiento sería en hoteles porteños, aunque los turistas argentinos puedan probar que sus domicilios están en el interior del país.
FUENTE: «INFOBAE».