EUROPA CIERRA LA PUERTA DEFINITIVAMENTE A LOS MOTORES DE COMBUSTIÓN

Si quedaba algún atisbo de esperanza, el pasado jueves en Bruselas todo se desplomó definitivamente. La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y los estados miembros de la Unión Europea, confirmaron que, a partir del 1 de enero de 2035, quedará prohibida la venta de automóviles nuevos impulsados por motores de combustión interna que emitan gases contaminantes.

La noticia no es nueva, es solo la confirmación de aquello que se había anunciado en julio, cuando por mayoría se logró el consenso para aprobar esta nueva Ley. Algunos fabricantes fueron duros con sus críticas, esperado revertir la situación, pero el pasado 27 de octubre finalmente esos intentos fueron desechados.

La expectativa ahora está puesta en ver en cuánto tiempo los fabricantes comienzan a dar final a los ciclos de producción de motores térmicos propulsados por derivados del petróleo, al menos para alimentar el mercado europeo. Si bien se espera que más estados acompañen la iniciativa de California, un escenario similar sería el que ofrezca también EEUU, ya que recientes anuncios de la Casa Blanca confirman un fuerte respaldo a las inversiones en movilidad eléctrica y servicios eléctricos anexos como las redes de carga para los próximos años.

El automóvil eléctrico por un lado deberá bajar su precio a valores razonables para que más personas puedan adquirirlo, y los gobiernos deberán hacer grandes inversiones en infraestructura que aseguren soporte para una demanda que indudablemente superará todos los registros históricos de electricidad.

Pero no solo se tratará de infraestructura en sí misma, sino de grandes extensiones de fuentes de energía sustentable, como son parques eólicos y solares, para que la contaminación que no se emita desde los tubos de escape de los autos no se convierta en preocupación porque emana de las generadoras de electricidad.

La crisis actual de falta de gas y el alto costo de la electricidad que preocupa tanto a la sociedad europea podría pasar, pero también podría regresar. El cambio climático ya ha mostrado su peor cara el pasado verano, con valores de alta temperatura que ocasionaron muchos problemas a los habitantes de las grandes ciudades, imposibilitados de utilizar aire acondicionado por el alto precio del kWh.

La misma Ley aprobada la semana pasada confirmó también la extensión de ese plazo de 2035 por un año más para los vehículos de producciones menores a 10.000 unidades por año, con lo cual en 2036 también deberán dejar de fabricarse. Esta excepción permitiría que marcas como Ferrari o Lamborghini puedan acogerse a ese beneficio y mantener 12 meses más sus modelos, aunque con “la espada de Damocles” sobre sí, probablemente eso no ocurra y eventualmente se fabriquen vehículos de ediciones especiales a modo de despedida.

FUENTE: «INFOBAE».