En la ciudad de Saladas se desarrolló una reunión clave de la Federación Económica de Corrientes (FEC), con amplia participación de empresarios del interior provincial. Tras el encuentro, el referente del sector foresto-industrial, Juan Ramón Sotelo, trazó un diagnóstico crítico sobre la situación de las pymes y planteó los principales desafíos para 2026.
“Es un momento clave el que estamos atravesando todos los argentinos, sobre todo las pymes”, expresó Sotelo, quien remarcó la necesidad de acercar la Federación al interior. Según señaló, la mayoría de las pequeñas y medianas empresas correntinas están radicadas fuera de la capital, por lo que consideró fundamental que las reuniones y debates se desarrollen en territorio.
En ese marco, destacó que la convocatoria en Saladas permitió la participación de empresarios de Goya, Santa Rosa, Empedrado, Bella Vista, Concepción y otras localidades. También valoró la presencia de jóvenes empresarios y de un inversor que actualmente realiza importantes inversiones forestales en la provincia.
Un 2025 complejo y un 2026 con expectativas cautelosas
El dirigente empresarial fue contundente al evaluar el año pasado: “2025 no fue un buen año, especialmente para el sector maderero, pero me animo a decir que para todos los sectores fue difícil”. Señaló que las pymes debieron adaptarse a múltiples cambios económicos y normativos, y que ese proceso implicó una fuerte reconfiguración interna.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue el cierre de empresas a nivel nacional. “Hay más de 22.000 empresas que se han cerrado, y eso nos preocupa a todos”, advirtió, subrayando el impacto social que tiene la desaparición de pymes en las economías regionales.
Respecto a 2026, Sotelo manifestó expectativas de reactivación, aunque con prudencia. Consideró que este año será determinante para evaluar el efecto real de las reformas implementadas y para observar si se logra una mejora en la rentabilidad del sector productivo.
Reforma laboral: luces y sombras
Consultado sobre la reforma laboral en debate, Sotelo sostuvo que el principal aspecto positivo para las pymes es la reducción de cargas por empleo formal. “Lo irrebatible es el beneficio por tener empleados en blanco y pagar menos impuestos”, afirmó.
No obstante, señaló que otros puntos de la reforma no representarían mejoras sustanciales y, en algunos casos, podrían favorecer más a grandes empresas que a pequeñas y medianas. “Las pymes somos las que hacemos contención social en los pueblos, las que sostenemos el empleo en los lugares más difíciles. Necesitamos que el Gobierno mire más a las pymes”, enfatizó.
Sotelo remarcó que Corrientes debe consolidar su perfil productivo en base a sus fortalezas: el turismo, la foresto-industria, la ganadería y el arroz. En particular, destacó el crecimiento del sector forestal y el acompañamiento del Gobierno provincial en materia impositiva.
Según indicó, varias industrias ya avanzan en procesos de exportación hacia mercados exigentes como Japón, Canadá y Estados Unidos, y continúan explorando nuevos destinos. “Estamos aprendiendo y dando pasos importantes en mercados difíciles”, explicó.
También puso en valor proyectos de infraestructura estratégica como los puertos de Lavalle e Ituzaingó, fundamentales para abaratar costos logísticos y mejorar la competitividad del sector productivo.
El encuentro en Saladas forma parte de una agenda que continuará en otras localidades con el objetivo de elaborar un documento consensuado que refleje la posición del empresariado correntino ante el contexto económico actual.
“Es un momento difícil para la Argentina y Corrientes no está exenta. Pero siempre miramos todo de forma constructiva”, sostuvo Sotelo. La intención, remarcó, es realizar aportes positivos y apuntalar medidas que permitan sostener y fortalecer a las pymes, al tiempo que se fomente el desarrollo de emprendedores en toda la provincia.

