Un hecho de inseguridad generó preocupación en la madrugada en un local 24 horas ubicado en la intersección de Ayacucho y Padre Kloster, donde una joven empleada fue víctima de un robo mientras cumplía su turno laboral. Afortunadamente, la trabajadora se encuentra en buen estado de salud, aunque el episodio dejó un fuerte impacto emocional tanto en ella como en sus compañeros.
Celeste, compañera de la joven asaltada, relató que el hecho ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada, cuando la puerta del comercio se encontraba momentáneamente abierta debido a un inconveniente con el aire acondicionado, ya que habitualmente el local trabaja con la puerta cerrada durante la noche.
“Mi compañera está bien, no le pasó nada, pero el susto y el pánico quedaron. Eso queda para todos, porque trabajamos en turnos rotativos y al que le toca, después queda la preocupación”, expresó.
Dos personas y un forcejeo
Según el testimonio, dos personas ingresaron al local en ese momento. La joven intentó evitar que entraran, produciéndose un forcejeo, pero al encontrarse sola y frente a dos hombres, no pudo impedir el robo.
“Ella trató de que no ingresen, pero eran dos y ella sola. Al parecer uno tenía algo en la mano, entonces dejó que se llevaran lo que querían”, explicó Celeste.
Se presume que los delincuentes habrían estado observando el movimiento del comercio, esperando el momento oportuno para actuar, ya que se trata de una zona que generalmente es tranquila y donde no se habían registrado hechos similares recientemente.
Qué se llevaron
Los asaltantes se llevaron el teléfono celular de la trabajadora, dinero correspondiente a la recaudación de la noche y varias bebidas. Según indicaron, los individuos habrían intentado llevar más elementos, pero se retiraron rápidamente, posiblemente al advertir la presencia de cámaras de seguridad.
Tras el hecho, intervino personal policial, que intentó rastrear el celular sustraído, aunque hasta el momento no se informaron resultados positivos.
Impacto emocional y pedido de mayor seguridad
Si bien la joven no sufrió lesiones físicas, el episodio dejó una fuerte carga emocional y generó temor entre el personal del local.
“Está bien, pero quedó la preocupación para todos. Son cosas nuestras, que nos cuestan, y uno viene todos los días a trabajar. Que te roben así es lo más feo”, señaló Celeste.
La trabajadora aún no había retomado su turno al momento de la entrevista, aunque se esperaba su reincorporación en las horas siguientes.