Salud mental y bullying: “Nos explota en la cara una realidad que venía creciendo”

En una entrevista en el programa Punto de Vista, el médico psiquiatra Emilio Hidalgo analizó la creciente preocupación por la violencia entre jóvenes, el bullying y la salud mental, en un contexto que definió como crítico.

Hidalgo sostuvo que lo que hoy ocurre no es nuevo, sino que se trata de una problemática que “veníamos viendo desde hace tiempo”, pero que ahora se visibiliza con mayor fuerza. En ese sentido, explicó que el bullying actual no es comparable con el de años atrás, ya que hoy se da de forma constante a través de redes sociales: “es un bullying 24/7”, remarcó.

El especialista destacó que la prevención comienza en el hogar. Señaló que el diálogo entre padres e hijos, el seguimiento de sus vínculos y el interés por su estado emocional son claves para detectar situaciones a tiempo. También advirtió que muchos jóvenes crecen con escaso acompañamiento debido a rutinas familiares exigentes, lo que favorece el aislamiento.

En relación a quienes ejercen bullying, indicó que en muchos casos provienen de entornos familiares conflictivos y que, a largo plazo, suelen tener un pronóstico negativo en su desarrollo personal y social.

Otro punto central fue la salud mental. Hidalgo afirmó que en la actualidad dejó de ser un tema secundario para convertirse en una problemática central. Mencionó que alrededor del 30% de los adolescentes presenta trastornos como ansiedad o depresión, y advirtió que el sistema de salud está colapsado, especialmente en el ámbito público.

Además, explicó que hay señales claras de alerta: cambios en la conducta, pérdida de interés en actividades, dificultades para concentrarse o pensamientos negativos persistentes. Ante estos síntomas, recomendó buscar ayuda profesional lo antes posible.

Sobre el rol de las instituciones, fue crítico con la falta de respuesta en muchos ámbitos escolares ante situaciones de bullying, lo que agrava los conflictos. También subrayó la necesidad de un mayor compromiso por parte del Estado y la sociedad en su conjunto.

Finalmente, dejó un mensaje claro: fortalecer los vínculos, fomentar actividades saludables como el deporte y generar espacios de contención son fundamentales para prevenir estas situaciones. También alertó sobre el riesgo de naturalizar la violencia y el posible “efecto contagio” en conductas agresivas.

“Hay que hablar, hay que intervenir y no mirar para otro lado”, concluyó.