La acompañante terapéutica Claudia Yufgra dialogó con el programa PRIMERA MAÑANA sobre la propuesta de adoptar un nuevo símbolo de accesibilidad, impulsado a nivel internacional y que busca reflejar una mirada más integral sobre la discapacidad.
Yufgra explicó que este nuevo diseño fue promovido por la Organización de las Naciones Unidas y aprobado en 2015, aunque su implementación aún avanza de manera progresiva. “Se trata de un cambio de paradigma. El símbolo tradicional de la persona en silla de ruedas queda limitado, porque no representa a todas las discapacidades”, señaló.
La profesional detalló que el nuevo logo propone una visión más amplia e inclusiva, dejando de centrarse únicamente en la discapacidad motriz. “Este símbolo incorpora una idea de movimiento, dinamismo e inclusión de distintas discapacidades. Habla de accesibilidad para todos, no solo para un grupo específico”, explicó.
Yufgra también repasó la evolución histórica de los símbolos vinculados a la discapacidad, desde los primeros diseños de la década del 60, donde ni siquiera se representaba a la persona como sujeto, hasta los modelos más recientes que buscan reconocer derechos e inclusión. “Antes no se consideraba a la persona como sujeto de derecho. Hoy el enfoque es completamente distinto”, afirmó.
En este contexto, indicó que en Bella Vista se comenzó a debatir la implementación del nuevo símbolo en espacios públicos, a partir de un proyecto presentado en el Concejo Deliberante. La iniciativa apunta, en una primera etapa, a renovar la señalética en estacionamientos exclusivos para personas con discapacidad.
Además, destacó la importancia del lenguaje en este proceso. “Se busca nombrar primero a la persona, no a la discapacidad. Por eso hablamos de ‘personas con discapacidad’ y no de ‘discapacitados’”, remarcó.
La entrevistada subrayó que la accesibilidad no se limita a la señalización, sino que implica también infraestructura adecuada. En ese sentido, mencionó que muchas rampas no cumplen con las condiciones necesarias para ser realmente accesibles. “A veces se hacen con buena intención, pero sin la información correcta sobre medidas o materiales, y eso impide su uso”, explicó.
Finalmente, Yufgra valoró algunos avances locales, como la incorporación de juegos adaptados en plazas y la implementación de baldosas podotáctiles en determinados espacios, aunque sostuvo que aún queda camino por recorrer. “Es un proceso que requiere información, comunicación y compromiso para lograr una accesibilidad real e inclusiva”, concluyó.