En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello de Útero, las médicas Clarise Rosolli (obstetra) y Nélida Bazzi (tocoginecóloga) brindaron declaraciones al programa CABLEINFORMA, donde remarcaron la importancia de los controles periódicos y el diagnóstico temprano.
Durante la entrevista la doctora Clarise Rosolli explicó que en el hospital local se viene desarrollando un trabajo sostenido de tamizaje para detectar lesiones en el cuello uterino. “Estamos trabajando en la prevención, el diagnóstico oportuno y precoz. Hoy se están detectando lesiones en mujeres muy jóvenes, algo que antes llegábamos a ver 10 o 15 años más tarde”, señaló.
La profesional detalló que el consultorio de patología cervical funciona semanalmente y cuenta con alta concurrencia. Allí se realizan estudios como el Papanicolaou (PAP), la colposcopía y, en caso necesario, biopsias, herramientas fundamentales para detectar a tiempo posibles lesiones vinculadas al virus del HPV, principal causante del cáncer de cuello de útero.
Rosolli destacó que el avance en los controles permitió mejorar significativamente los diagnósticos. “Antes no se buscaba activamente la enfermedad, hoy sí, y eso permite tratar de forma temprana y evitar la progresión hacia el cáncer”, afirmó.
Además, recordó que el HPV se transmite por vía sexual y que su evolución depende del sistema inmunológico de cada paciente. En ese sentido, subrayó la importancia de que las mujeres mayores de 30 años se realicen tanto el PAP como la colposcopía para una evaluación más completa.
Por su parte, la doctora Nélida Bazzi puso el foco en la educación y la concientización como herramientas clave para la prevención. “Así como se insiste en el uso del casco para prevenir muertes en accidentes, en este caso la educación es fundamental para que las mujeres accedan a los controles”, expresó.
La especialista remarcó que el conocimiento y la cultura del control ginecológico son determinantes. “La mujer que sabe y tiene información es la que se acerca a hacerse el Papanicolaou. Eso es lo que nos permite prevenir y salvar vidas”, sostuvo.
Ambas profesionales coincidieron en que el acceso a estudios gratuitos y la promoción de hábitos preventivos son pilares fundamentales para reducir la incidencia del cáncer de cuello de útero, una enfermedad que, detectada a tiempo, puede tratarse de manera efectiva.