Los Carnavales Sanlorenceños 2026 culminaron con una tercera noche que confirmó lo que ya se percibía desde el inicio: una fiesta que sorprendió para bien y marcó un punto de inflexión para la localidad. Con comparsas históricas en escena, agrupaciones que regresaron tras años de ausencia y un fuerte movimiento económico, el evento se consolidó como uno de los grandes acontecimientos culturales del verano en la región.
Gestión intensa y cercanía con la gente
El secretario de Gobierno de San Lorenzo, Guillermo Cosarinsky, destacó el clima festivo y el acompañamiento popular. “Soy nacido y malcriado en San Lorenzo, así que estoy con mi gente. Muy contento, tratando de colaborar y aportar experiencias para que junto al intendente todo salga de la mejor manera”, expresó.
Cosarinsky remarcó además la impronta de trabajo del intendente Matías Acevedo, conocido como “Rambo”. “Es muy intenso, se arranca desde muy temprano. Quiere que estemos cerca de la gente, conocer la realidad de cada vecino”, afirmó, subrayando que en apenas dos meses de gestión ya se percibe un ánimo positivo en la comunidad.
Según explicó, se dio continuidad a políticas anteriores, pero también se incorporó una impronta propia, con una fuerte apuesta a la organización y al crecimiento progresivo del carnaval.
El regreso de las comparsas grandes
Uno de los hitos de esta edición fue el regreso de dos comparsas mayores que no participaban desde hacía años. “Fue un trabajo que venimos haciendo desde junio, incluso en campaña prometíamos que íbamos a lograr la unión. Gracias a Dios y a la predisposición de las comparsas se dio”, sostuvo el intendente.
La presencia de la histórica agrupación humorística Comparsa Gauchito Gil aportó identidad y tradición a la noche de cierre, mientras que la comparsa Comparsa Fénix fue otra de las protagonistas del desfile.
Consultado sobre la posibilidad de contar con un corsódromo propio, Acevedo señaló que el objetivo es avanzar por etapas: consolidar el crecimiento año tras año y proyectar a futuro una infraestructura acorde a la magnitud que está alcanzando la fiesta.
Impacto económico y turístico
La incorporación de emprendedores locales dentro del predio fue otro de los aspectos destacados. Gastronomía, artesanías y comercios encontraron en las noches de corso una oportunidad para potenciar sus ventas.
“El carnaval es toda una cadena: trae turistas, mueve comercios, activa a los emprendedores. Es un movimiento interno muy importante”, señaló el jefe comunal. Noche tras noche, el balance fue en ascenso: una primera jornada positiva, una segunda aún mejor y una tercera que superó las expectativas.
Itapúquines: 20 años formando generaciones
Entre las comparsas presentes se destacó Comparsa Itapúquines, que celebra alrededor de 20 años de trayectoria. Nacida como desprendimiento de una comparsa mayor, hoy reúne a más de 80 integrantes entre mayores y menores, consolidándose como semillero del carnaval local.
Desde la organización celebraron haber cumplido con la presentación en las tres noches y adelantaron que continuarán con visitas a localidades vecinas para que los jóvenes vivan la experiencia en otros escenarios.