Tras más de 35 años de servicio, se jubiló el profesor Rito Acosta

El ex vicerrector de la Escuela Normal, profesor Rito Acosta, habló con Ñande Cable sobre su esperada jubilación, luego de una extensa trayectoria en la docencia.

“Fue todo un trayecto de mi vida, más de 35 años dedicados a la actividad. Ayer fue mi último día de vida activa y me sorprendieron gratamente los estudiantes. Ahí pensé en esto de que lo que uno siembra, a la larga lo puede cosechar”, expresó emocionado.

Acosta destacó el reconocimiento recibido por parte de alumnos y personal de la institución en sus últimos días. “Estoy totalmente agradecido por ese tipo de gestos”, señaló.

En cuanto a su recorrido, detalló que en la Escuela Normal acumuló más de 35 años de servicio, mientras que en una institución técnica sumó otros 24 años. “Prácticamente toda la vida. Hoy tengo 61 años, fueron años de mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio”, afirmó.

Al hacer un balance de su carrera, remarcó las satisfacciones que le dejó la docencia: “Poder compartir experiencias, encontrar gente maravillosa, estudiantes con expectativas, con valores. Me voy sumamente satisfecho”.

Sin embargo, también hizo referencia a las exigencias de la profesión: “La vida docente es muy sacrificada. En mi caso, más de 25 años trabajé en triple turno: mañana, tarde y noche. Es una labor intensa y muchas veces no reconocida por la sociedad”.

En ese sentido, consideró que el mayor reconocimiento llega de los propios alumnos: “La gran gratificación es lo que uno siembra en las generaciones. Hoy recibo saludos de muchísima gente y eso es lo más valioso”.

Sobre sus inicios, recordó que su camino comenzó en el Instituto de Formación Docente local: “No tuve la posibilidad de seguir una carrera universitaria en un primer momento, pero el instituto me dio las herramientas para iniciarme en la docencia. Luego pude continuar formándome mientras trabajaba”.

Al repasar anécdotas, sostuvo que lo más significativo fue el trabajo compartido: “Hay cientos de recuerdos, pero lo más gratificante son las alegrías construidas junto a estudiantes y colegas, superar obstáculos y alcanzar objetivos”.

Respecto a su rol como docente, aseguró: “Siempre me propuse dar lo mejor. Tuve grandes profesores que me transmitieron valores y traté de aplicarlos en mi vida profesional”.

Finalmente, al comenzar esta nueva etapa, expresó: “Ahora queda disfrutar. Hay muchas cosas pendientes, estoy en ese proceso de entender lo que viene. Agradezco a todos los que formaron parte de este camino: estudiantes, familias, colegas y también a los medios que siempre acompañaron”.

Así, el profesor Rito Acosta cierra una extensa etapa en la educación, dejando una huella marcada por el compromiso y la vocación docente a muchas generaciones de bellavistenses que pasaron por la escuela Nacional.