En el marco del Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, que se conmemora cada 14 de febrero, el cardiólogo Dr. Matías Comisario brindó detalles sobre la relevancia de la detección temprana y los avances en tratamientos que hoy permiten mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Un diagnóstico que comienza en el embarazo
El especialista remarcó que el embarazo ofrece nueve meses de preparación para identificar posibles problemas cardíacos en el bebé. “A partir del sexto mes ya se puede realizar un ecocardiograma Doppler fetal, que permite observar el corazón dentro del vientre materno”, explicó. Este estudio resulta clave para anticipar si el recién nacido requerirá controles especiales o incluso una intervención quirúrgica inmediata.
No todos los casos requieren cirugía
Si bien la cifra de 1 en 100 puede resultar alarmante, Comisario aclaró que solo alrededor del 30% de los niños con cardiopatías congénitas necesitan cirugía. “Muchas veces encontramos defectos que se corrigen solos con el crecimiento, hasta el año o los dos años de vida”, señaló. En otros casos, el seguimiento médico permite determinar si basta con tratamiento farmacológico o si es necesario un procedimiento más complejo.
Casos detectados en Bella Vista
El cardiólogo confirmó que en la ciudad se han detectado casos tanto prenatales como en niños en edad escolar, gracias a estudios como el electrocardiograma solicitado en las instituciones educativas. “En el hospital y en mi consultorio hemos encontrado varios chicos con cardiopatías congénitas y los hemos derivado a cirugía cuando fue necesario”, indicó.
Además, destacó el trabajo conjunto con especialistas del Instituto de Cardiología, como la Dra. Noelí Manzolillo y el Dr. Marcos de la Mea, quienes colaboran en capacitaciones y en la interpretación de estudios complejos.
Avances en los tratamientos
Comisario resaltó que los procedimientos han evolucionado notablemente en los últimos años. “Cuando yo empecé la residencia, muchas de estas cardiopatías se corregían solo con cirugía. Hoy, gran parte se resuelven mediante técnicas endovasculares, similares a la colocación de un stent, lo que reduce riesgos y tiempos de recuperación”, explicó.
Un mensaje a las familias
El médico pidió tranquilidad a los padres y madres: “No siempre una cardiopatía congénita implica cirugía, y cuando hablamos de intervención no necesariamente es una operación a corazón abierto. Los avances médicos nos permiten ofrecer soluciones menos invasivas y más seguras”.