Violento intento de robo en una carnicería: «En la comisaría me dijeron que como es adicto no se le puede meter preso»

Un grave hecho de inseguridad se registró el pasado 9 de febrero por la noche en una carnicería ubicada en la intersección de Catamarca y avenida Ángel María Bruzzo, donde su propietaria, Vanesa Barbona, fue víctima de un intento de robo que derivó en una situación de extrema tensión y peligro.

“Fue un momento horrible que no le deseo a nadie”, relató Vanesa. Según explicó, el episodio ocurrió cerca de las 20 horas, cuando un joven ingresó al local simulando ser un cliente. “Yo salgo a atenderlo y le pregunto qué andaba buscando. Daba vueltas, como que no sabía qué quería, y de repente me dice: ‘Te tengo que robar’”, contó.

Ante la situación, la comerciante intentó disuadirlo. “Le dije que agarrara una cerveza y se fuera, que no hiciera lo que estaba por hacer, que Dios lo ayudara y lo guiara”, explicó. Sin embargo, esas palabras provocaron una reacción violenta en el sujeto. “Cuando le nombré a Dios, se alteró, subió la voz y quiso cerrar la puerta del local”, agregó.

Al notar el peligro, Vanesa tomó una rápida decisión. “Cuando se da vuelta para cerrar, yo agarro el cuchillo que tenía en el mostrador, me voy para el fondo y lo único que llegué a hacer, gracias a Dios, fue abrir la puerta de atrás y escaparme”, relató. Gracias a esa maniobra, logró salir del comercio y pedir ayuda.

Mientras tanto, el agresor quedó dentro del local. “Empezó a agarrar los cuchillos. Cuando vinieron los vecinos a auxiliarme, él estaba atrincherado con los cuchillos en la mano”, explicó. Los vecinos dieron aviso inmediato a la policía.

Finalmente, personal policial y el comisario lograron ingresar al comercio y dialogar con el joven hasta convencerlo de que depusiera su actitud. “No estaba tan perdido, porque recordaba a mi marido, que falleció hace dos años. Gritaba ‘Walter, el carnicero’”, contó con angustia.

Vanesa realizó la denuncia correspondiente, pero aseguró que el agresor recuperó la libertad ese mismo día. “Hice la denuncia por intento de robo y ahora está libre. Lo retiraron los familiares”, afirmó.

Según indicó, el joven vive a una cuadra del comercio y su familia es conocida. “La mamá y las hermanas son clientas de acá. Siempre venían al local. Nunca tuve problemas antes con esta persona”, señaló.

Desde la comisaría, le informaron que se trataría de una persona con adicciones. “Me dijeron que como es adicto no se lo puede meter preso, que queda en manos de la familia si le pueden dar asistencia psiquiátrica”, explicó.

La comerciante reconoció que temió por su vida. “Él hablaba solo, decía cosas que no se entendían. Yo sentí mucho miedo, porque después agarró los cuchillos”, sostuvo.

Actualmente, Vanesa trabaja con temor. “Ahora tengo que trabajar con miedo, a la tarde encerrada y atendiendo por la ventana. No me puedo confiar más. Lamentablemente yo tengo que estar encerrada y él tiene que estar libre”, expresó.

También señaló que no hay presencia policial fija en la zona. “El patrullero pasa, pero no se queda. No hay una presencia constante”, indicó.