29 DE SEPTIEMBRE: DÍA MUNDIAL DEL CORAZÓN

En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora este 29 de septiembre, médicos y entidades especializadas reiteran la importancia de adquirir y mantener hábitos saludables como primer paso para reducir el riesgo frente a las enfermedades cardiovasculares, que continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo.

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (MedlinePlus), el corazón está conformado por dos aurículas que reciben la sangre y dos ventrículos que actúan como verdaderas bombas. El ventrículo izquierdo impulsa la sangre oxigenada hacia la aorta, que la distribuye a todo el organismo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica como principales riesgos conductuales para el corazón y el cerebro una dieta poco saludable, el sedentarismo, el tabaquismo y el consumo nocivo de alcohol. A ello se suma la contaminación del aire, considerada hoy un factor ambiental clave.

Los especialistas insisten en que la actividad física regular es uno de los mayores factores protectores: al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado, como caminar, nadar o andar en bicicleta, ayudan a controlar el peso, estabilizar la presión arterial y la glucosa, reducir el colesterol “malo” (LDL) y aumentar el “bueno” (HDL).

“El dato alentador es que hasta el 80% de las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares pueden evitarse”, remarcan, siempre que se combine el acceso a controles médicos, la detección temprana de factores de riesgo y la adopción de estilos de vida saludables.

En diálogo con ÑANDE CABLE, el cardiólogo Dr. Matías Comisario destacó la necesidad de trabajar en prevención y capacitación: “La muerte súbita es un problema mundial que debemos aprender a prevenir y también a actuar cuando ocurre. En Argentina avanza la exigencia de contar con desfibriladores externos automáticos (DEA) en lugares concurridos, lo que salva vidas. Mientras más personas estén capacitadas, más preparada estará la sociedad”.

El especialista aclaró además que “no todos los infartos son iguales”: “Un infarto atendido a tiempo tiene menos del 10% de mortalidad, mientras que otros, como el infarto shock cardiogénico, son más complicados. Desde agosto de 2023 a la fecha atendimos 23 casos de infarto con supra nivel de LCT, que estamos registrando para un estudio estadístico. Es importante no generar alarma: no todos los infartos son letales”.

El bienestar cardíaco también está vinculado con la salud emocional: descansar adecuadamente, manejar el estrés, reducir la ansiedad y cultivar una actitud positiva favorecen al corazón tanto como la alimentación o el ejercicio.

Los chequeos médicos periódicos resultan imprescindibles. Medir la presión, los niveles de colesterol y de glucosa es fundamental, especialmente en personas con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.

El estrés crónico, la ansiedad y los trastornos del sueño pueden elevar la presión arterial y fomentar hábitos de riesgo, como el tabaquismo, la inactividad física o la mala alimentación.

En este Día Mundial del Corazón, el mensaje de los especialistas es claro: cuidar la salud cardiovascular está en gran parte en nuestras manos.