Durante el Segundo Congreso Odontológico de la FOLA (Federación Odontológica Latinoamericana) en 1925, y por iniciativa del delegado argentino, se decidió instituir esta fecha como Día de la Odontología Latinoamericana. Por este motivo, cada 3 de octubre celebramos el Día del Odontólogo, coincidiendo con la fundación de la Federación.
El odontólogo, Miguel Cardozo, habló en su día con el móvil de exteriores de PRIMERA MAÑANA. “La carrera de odontología es la carrera más cara pero si uno trabaja y se apasiona, llega muy lejos. Si bien trabajo media jornada, lo hago para tener contacto con mis pacientes. Sigo haciendo lo que me gusta no por necesidad económica sino por pasión. Me recibí y me quedé en Corrientes capital dos años, luego fui a Mantilla y el resto trabajé en Bella Vista. Si bien soy bellavistense, me recibieron con mucho afecto”, señaló.
Cabe destacar, que la salud bucodental es esencial para el bienestar de las personas y un factor importante en la salud integral de la población. La identificación temprana y prevención puede contribuir al pronto diagnóstico y tratamiento de otras enfermedades sistémicas. “El odontólogo tiene grandes conocimientos psicológicos por eso conversan de cualquier tema para que el paciente se vaya adaptando. No es nada fácil poner la mano en la boca de alguien. La anestesia es crucial porque el dolor no debe existir en el consultorio. Trabajé 40 años en Bella Vista, Corrientes y Mantilla.
Asimismo, Cardozo recordó cómo se inició en la profesión. “Yo me recibí de Bachiller y no me quería quedar con eso. Quería ser ingeniero pero la cuestión económica no me permitía, entonces probé con medicina pero llegué tarde a la inscripción. Casi en ese mismo momento, abrió la Escuela de Odontología y me inscribí, sin conocer nada. Cuando avancé, fui amando la carrera. Con los años, me fue gustando el sillón en el consultorio, el ruido del torno y hasta el grito del paciente”, comentó entre risas.