El 8 de septiembre de 1989, un colectivo que transportaba a una delegación de artistas chamameceros se quedó sin frenos y cayó al río Paraná. Fue en Bella Vista y es recordada como la mayor tragedia que golpeó a la música de la Región. En el accidente murieron Zitto Segovia, Johnny Behr, y el presentador y recitador del espectáculo que estaba ofreciendo esta delegación de artistas, Daniel Yacaré Aguirre. Además, dos hermanos: Miguel Ángel Michel y Joaquín Gringo Sheridan. Otro de los fallecidos fue el Chango Paniagua, que era integrante del grupo Trío Corrientes.
Oscar «Cacho» Espíndola, habló en PRIMERA MAÑANA en el aniversario número 34 de la tragedia. «El recuerdo viene por ese lado, por la parte musical. A todos los que tocó partir, eran unos grandes en el chamamé. Para mí, eran grandes amigos. Lógicamente, los sigo teniendo en el recuerdo. Nosotros trabajamos varios meses, alrededor de 4 o 5 meses. Esa delegación fue invitada a Niza y por eso llamaron a Julio Treinor entonces al frente de la Dirección de Turismo y Cultura, quien toma la iniciativa de organizar una Fiesta Nacional del Chamamé. Ahí, invitó a Zitto Segovia que en ese entonces estaba creciendo, así como los Sheridan. Se frustró el viaje a Niza pero nos quedó el trabajo en un hermoso elenco; nos reunimos y quisimos mostrar a nuestra gente. Se había dado la presentación en el Teatro Vera y eso tuvo un impacto», contó.
Espíndola, recordó a sus amigos ese día fatal. «Ese viernes, comenzábamos en el Club Juventud y el sábado debíamos haber estado en Formosa. Comenzaba una gira para todo el país y se truncó en la primera presentación que íbamos a tener. Nunca se me borrará la vez que estuvimos todos juntos tocando. No sé a veces qué decir respecto al tema porque cada vez que llega esta fecha, revivo todo y por ahí tengo sueños que me retrotraen al accidente. Todavía la mente sigue recordando. Ahora quedé solo. Creo que Dios tiene una misión para cada uno que es seguir con nuestra música y alentar a los jóvenes para que sigan el legado», dijo.