La importancia de realizar controles médicos antes de iniciar una actividad física y de avanzar de manera progresiva fueron algunos de los aspectos abordados por el médico cardiólogo Matías Comisario (MP 5725) durante una entrevista con RADIO BELLA VISTA, donde brindó recomendaciones especialmente para quienes practican deportes de manera competitiva.
El profesional explicó que los controles recomendados dependen, entre otros factores, de la edad y del tipo de actividad que se pretende realizar. En personas menores de 40 años, señaló que habitualmente se parte de controles básicos como el electrocardiograma y la medición de la presión arterial, mientras que para mayores de esa edad que realizan actividades competitivas, como fútbol o básquet, se recomienda incorporar una evaluación más completa.
En ese sentido, mencionó la ergometría, un estudio que permite observar el funcionamiento del corazón durante el ejercicio en un ambiente controlado. “Te monitoreamos el corazón y vemos cómo actúa tu corazón ante una situación de estrés”, explicó.
Comisario remarcó que estos controles también permiten detectar factores que pueden ser corregidos antes de comenzar una práctica deportiva, como hipertensión arterial, alteraciones de la glucemia o niveles elevados de colesterol y triglicéridos.
El cardiólogo aclaró que realizar un chequeo médico no significa que una persona deba abandonar la actividad física, sino todo lo contrario: permite conocer las condiciones en las que puede comenzar a ejercitarse con mayor seguridad.
Otro de los puntos sobre los que hizo hincapié fue la necesidad de contar con la supervisión de profesionales en gimnasios y espacios deportivos. Explicó que las rutinas deberían adaptarse a la capacidad de cada persona y aumentar progresivamente su intensidad.
“No es ir a hacer todos los días algo”, sostuvo, al señalar que el entrenamiento debe contemplar objetivos y una evolución gradual. En ese marco, advirtió que comenzar directamente con una intensidad máxima puede favorecer la aparición de lesiones y terminar generando el efecto contrario al buscado.
Según explicó, una lesión puede obligar a interrumpir la actividad durante semanas o meses, por lo que recomendó priorizar una práctica que pueda sostenerse a largo plazo.
En ese sentido, planteó cambiar el enfoque de los objetivos inmediatos por hábitos sostenibles: en lugar de pensar solamente en alcanzar una meta para fin de año, propuso incorporar la actividad física como parte de un estilo de vida que pueda mantenerse durante los próximos años.
“Algo más sostenible en el tiempo, menos intenso, pero más sostenible en el tiempo, a la larga nos termina dando muchos más resultados”, resumió.
Durante la entrevista también se refirió particularmente a quienes participan de partidos de fútbol de veteranos y a la influencia de las altas temperaturas. Explicó que el calor y el esfuerzo físico pueden representar un riesgo mayor para aquellas personas que tienen una enfermedad cardiovascular que todavía no fue detectada.
El especialista señaló que quienes ya conocen condiciones como la hipertensión pueden tomar determinadas precauciones y realizar controles previos, mientras que la situación es diferente para quienes desconocen que presentan algún problema.
Por eso, insistió en la importancia de realizar controles periódicos y conocer el propio estado de salud antes de someter al organismo a esfuerzos físicos importantes.
Finalmente, Comisario destacó que ninguna persona está completamente exenta de sufrir un inconveniente durante la práctica deportiva, pero sostuvo que los controles médicos y una preparación adecuada permiten reducir los riesgos y realizar la actividad elegida de manera más segura.