Afganistán está al borde de una de las peores crisis humanitarias en el mundo, advirtieron este lunes las agencias de la ONU, que precisaron que más de la mitad de la población se enfrenta a una «aguda» escasez de alimentos. Alrededor de 22 de los cerca de 38 millones de habitantes del país asiático sufrirá inseguridad alimentaria este invierno, debido a la sequía a causa del cambio climático, y el caos generado por la toma del poder por parte de los talibanes.
Ante la grave crisis, el director general de la FAO indicó: «Es urgente que actuemos de manera eficiente y eficaz para acelerar y ampliar nuestra entrega en Afganistán antes de que el invierno colapse una gran parte del país, con millones de personas –incluidos agricultores, mujeres, niños y ancianos– pasen hambre en el gélido invierno». En agosto, los talibanes islamistas derrocaron al régimen respaldado por Estados Unidos y declararon un gobierno interino, prometiendo restaurar la estabilidad. Pero los talibanes sufren una serie de sanciones internacionales y una campaña de sangrientos ataques por el grupo terrorista Estado Islámico, mientras que el cambio climático ha provocado que los periodos de sequía de Afganistán sean más frecuentes e intensas.
En el oeste del país, miles de familias pobres ya han vendido sus rebaños y han huido en busca de refugio y asistencia en campamentos temporales abarrotados cerca de las principales ciudades. En las provincias de Herat y Badghis se puede constatar cómo familias se han visto obligadas a vender a sus hijas para que se casen jóvenes y así cubrir sus deudas y asegurarse suficientes alimentos para sobrevivir. El domingo, los talibanes anunciaron un programa de ayuda que consiste en dar trigo a cambio de trabajo, con el que se pretende contratar a miles de personas. «Estamos tratando de sacar a nuestra gente de la situación actual y ayudarla. La ayuda humanitaria global también ha llegado», aseguró el domingo a la AFP el portavoz talibán, Zabihullah Mujahid. «Intentamos organizar y distribuir, incluida la comida y la ropa. Todas las preocupaciones se resolverán», prometió Mujahid.
FUENTE: PÁGINA 12.