Con el inicio de julio comenzó a aplicarse un nuevo ajuste en el impuesto a los combustibles, una medida que vuelve a poner el foco en la evolución de los precios y en su impacto sobre la economía cotidiana. En un informe especial, CABLEINFORMA recorrió una estación de servicio de Bella Vista para conocer la opinión de usuarios, trabajadores y empresarios del sector.
Uno de los clientes consultados señaló que, pese a los incrementos, continúa utilizando su vehículo para movilizarse diariamente.
«Seguimos adelante. Se puede seguir», expresó al ser consultado sobre cómo afronta los aumentos.
Sin embargo, reconoció que el costo del combustible se siente cada vez más en el bolsillo y repercute en el costo de vida.
«Ahora subió mucho con respecto a antes. Cuesta cargar y realmente el costo está demasiado alto. Todo esto influye en el transporte y en el costo de vida», comentó.
Respecto a sus hábitos de carga, indicó que procura mantener siempre el tanque con combustible, aunque admitió que los pequeños incrementos terminan afectando el presupuesto familiar.
Por su parte, el propietario de la estación de servicio, Carlos Torres, explicó que durante junio las variaciones en los precios fueron menores y aclaró que los aumentos registrados no alcanzaron el uno por ciento en el balance mensual.
«Las ventas se mantienen y el tema de los aumentos tampoco fue exagerado. Durante junio hubo variaciones diarias, con subas y bajas, pero en el total del mes el incremento no llegó al uno por ciento», afirmó.
En ese sentido, consideró que el aumento del precio de los combustibles no justificaría por sí solo las subas que se observan en otros productos.
«Puede haber otros costos, como el transporte o los fletes, pero al menos en el caso de YPF el incremento del último mes fue inferior al uno por ciento», explicó.
Torres también se refirió a la situación que atraviesan las estaciones de servicio y sostuvo que la principal dificultad no está vinculada al precio del combustible sino a las condiciones comerciales impuestas por las compañías petroleras.
«El gran problema son las exigencias de las firmas. Las comisiones bajaron, los controles son cada vez más estrictos y cuando los números no cierran, las empresas toman decisiones rápidamente. Eso es lo que está afectando a muchas estaciones de servicio», manifestó.
Además, indicó que la empresa mantiene actualmente una planta de diez trabajadores y que, por el momento, no hubo modificaciones en la dotación de personal.
Desde el sector operativo, el playero Cristian Escobar señaló que los clientes atraviesan un período de mayor tranquilidad debido a la estabilidad de los precios.
«Las aguas están bastante calmas porque el precio del combustible está estable. Hay pequeñas modificaciones todos los días, pero en comparación con el mes pasado prácticamente se mantiene igual», explicó.
Escobar detalló que las variaciones diarias responden a ajustes diferenciados entre las líneas de combustibles premium y las de menor costo.
«Un día suben cinco pesos los productos premium y bajan los más económicos; al día siguiente puede ocurrir exactamente lo contrario. Son movimientos pequeños que se van alternando», indicó.
Consultado sobre el comportamiento de los consumidores, aseguró que la demanda se mantiene estable y que quienes poseen vehículos continúan cargando combustible con normalidad.
Finalmente, informó los valores vigentes al 2 de julio de 2026 en la estación de servicio relevada:
- Nafta Infinia: $2.295 por litro.
- Nafta Súper: $2.082 por litro.
- Infinia Diésel: $2.397 por litro.
- Ultra Diésel: $2.281 por litro.
Aunque el nuevo ajuste en el impuesto a los combustibles volvió a generar expectativa entre consumidores y comerciantes, desde el sector sostienen que las variaciones recientes fueron moderadas y que el principal desafío continúa siendo sostener la actividad frente al incremento de los costos operativos y las exigencias comerciales de las empresas proveedoras.