Alumnos de la Escuela N° 451 participaron de la preparación de un fósil hallado en Toropí

Estudiantes de quinto grado de la Escuela N° 451 participaron de una experiencia educativa vinculada con la paleontología luego de que una de sus compañeras realizara un hallazgo durante una visita a la Reserva Paleontológica Toropí. Se trata de una pieza que, de acuerdo con una primera observación, podría corresponder a parte de un diente de un toxodón, un animal prehistórico que habitó la región.

El hallazgo se produjo en el marco de un proyecto de feria de ciencias impulsado por la docente Daniela Moreyra, quien llevó a sus alumnos a la reserva con el objetivo de conocer el ambiente en el que habitaron los animales cuyos restos se encuentran actualmente en el lugar.

“Nos fuimos al Toropí porque queríamos ver el hábitat de los animales que en algún momento vivieron allí. Sorprendentemente, una de las nenas vio esa partecita y ahí cambió todo nuestro proyecto: nos enfocamos en fósiles”, relató la docente.

A partir del descubrimiento, la institución tomó contacto con el paleontólogo Alfredo Zurita y con la museóloga y conservadora Fanny Soler, quien explicó que el hallazgo fue extraído por un grupo de investigadores del Centro de Ecología Aplicada al Litoral (CECOAL).

La pieza fue trasladada posteriormente al laboratorio de preparación de fósiles que funciona actualmente en Bella Vista, donde comenzó el proceso de limpieza y acondicionamiento.

Los chicos, protagonistas del proceso

Soler explicó que, aparentemente, el material hallado podría formar parte del diente de un toxodón, aunque el proceso de preparación y estudio será el que permitirá determinar con mayor precisión sus características.

“El fósil pasa al laboratorio Lupa, que nosotros acá en Bella Vista tenemos ahora, donde se hace el trabajo de preparación para que, una vez terminado, pueda ser exhibido en la vitrina del museo o pasar a la colección de la Universidad Nacional del Nordeste”, explicó.

La participación de los alumnos en esta etapa constituye una experiencia excepcional, ya que normalmente la preparación de los restos fósiles se realiza exclusivamente en laboratorios especializados.

“Estamos hablando del patrimonio paleontológico, pero al ser un trabajo que generó una gran movilidad en toda la ciudad y a nivel provincial también, nos pareció oportuno con los investigadores que los chicos formen parte de este proceso”, señaló Soler.

Durante la actividad, los estudiantes pudieron observar de cerca cómo se trabaja sobre la pieza y participar del descubrimiento progresivo de las partes que todavía permanecían cubiertas por tierra.

La docente Moreyra destacó el entusiasmo de los alumnos y el valor pedagógico de la experiencia.

“Hasta en los pedacitos de tierra que cubren el fósil ellos veían las raíces. Estaban sorprendidos. Los colores, la verdad que es muy linda la experiencia”, contó.

Una experiencia que comenzó en Toropí

La propuesta nació como un proyecto institucional desde el área de Ciencias y tenía como objetivo inicial que los estudiantes pudieran conocer la Reserva Paleontológica Toropí desde una perspectiva diferente.

Moreyra explicó que nunca tuvo como objetivo que los alumnos encontraran un fósil, por lo que el hallazgo terminó modificando el proyecto original.

“Nunca fue mi objetivo encontrar nada. La verdad que estoy muy emocionada y agradecida a Fanny, a la institución y a los padres que hicieron posible todo esto”, expresó.

La experiencia también permitió que los estudiantes conocieran la importancia de preservar el patrimonio paleontológico y comprendieran que el acceso a determinados sectores de la reserva debe realizarse con acompañamiento y siguiendo las indicaciones correspondientes.

“Aprendieron también que tenemos que ir con guías, no podemos ir solos, y que es una parte que está reservada justamente para cuidar los restos fósiles”, explicó la docente.

Ciencia ciudadana y patrimonio local

Soler destacó que la creación del laboratorio de preparación de fósiles en Bella Vista busca resolver una problemática concreta: lograr que los restos encontrados en la reserva puedan permanecer en la ciudad, ser preparados localmente y, posteriormente, formar parte del patrimonio exhibido en el museo.

En ese proceso adquiere especial importancia el concepto de ciencia ciudadana, que busca involucrar a estudiantes y vecinos en las distintas etapas relacionadas con el patrimonio paleontológico.

“La idea cuando surge la propuesta de crear el laboratorio de preparación de fósiles era justamente resolver una problemática que teníamos en Bella Vista: la posibilidad de que los fósiles que se extraigan de la reserva queden en Bella Vista, sean preparados y posteriormente formen parte de la vitrina del museo”, explicó Soler.

El recorrido contempla distintas etapas: la visita a la reserva, el trabajo de extracción junto a investigadores, la preparación en el laboratorio y, finalmente, la posibilidad de que el fósil terminado sea exhibido para toda la comunidad.

“Los chicos y la ciudadanía sean partícipes en todos los procesos”, remarcó la museóloga, quien destacó que de concretarse la exposición, los visitantes podrán conocer no solamente el fósil, sino también la historia detrás de su descubrimiento y el trabajo realizado por la institución educativa y los estudiantes.

El descubrimiento que despertó nuevas vocaciones

Para los alumnos, la experiencia significó mucho más que una actividad escolar.

Ailen Báez contó cómo se produjo el hallazgo mientras recorría la reserva junto a sus compañeros.

“Estábamos en grupos y estábamos esperando nuestros turnos para ver fósiles. De la nada sentí como que pisé algo más elevado que la tierra que estábamos pisando”, relató.

Luego de advertir el hallazgo, uno de sus compañeros avisó a la museóloga y comenzó todo el proceso que llevó la pieza hasta el laboratorio.

La estudiante reconoció que ahora siente entusiasmo y curiosidad por conocer qué hay detrás del fósil y cómo debe ser tratado.

“Me pongo ansiosa porque es algo que tienen que tratar con muchos cuidados”, expresó. Incluso, ante la posibilidad de continuar vinculada con este tipo de actividades en el futuro, manifestó su interés por seguir descubriendo nuevos hallazgos.

“Un hallazgo inédito”

La directora de la Escuela N° 451, Alicia Mazzega, valoró la experiencia y destacó el aprendizaje que significó para toda la comunidad educativa.

“Fue un hallazgo inédito. No es que se logra siempre”, sostuvo, y remarcó el orgullo de la institución por el trabajo realizado por los alumnos y docentes.