La secretaria de Desarrollo Humano, Silvia Quiroz, brindó detalles sobre el funcionamiento del programa “Nutriendo Futuro” y las acciones de asistencia a familias afectadas por las recientes lluvias en la ciudad.
En relación al programa alimentario, Quiroz destacó que se trata de una iniciativa sostenida en articulación con el sector privado. “Es un programa muy importante donde mes a mes la empresa La Anónima acompaña a muchísimas mujeres jefas de hogar. Actualmente contamos con 30 beneficiarias”, explicó.
La funcionaria indicó que el acceso al programa se realiza a partir de relevamientos sociales previos, priorizando a madres solteras en situación de vulnerabilidad. “Recibimos muchos pedidos, pero trabajamos con una lista definida. A medida que se generan bajas, se incorporan nuevas beneficiarias”, señaló.
Además del acompañamiento alimentario, el programa contempla una asistencia integral. “No solo es la entrega de alimentos, también hay contención desde distintas áreas como niñez, adolescencia, familia, mujer y género, con un seguimiento permanente de cada situación”, afirmó.
Como novedad, este año se implementaron módulos de capacitación obligatorios para las beneficiarias. “Se trata de cuatro módulos que deberán completar a través de una plataforma digital. Vamos a acompañarlas en este proceso, ya que muchas tienen dificultades con el uso de la tecnología. Para eso contamos con el apoyo del Punto Digital en el SIC”, detalló Quiroz. El cumplimiento de estas instancias será requisito para continuar dentro del programa.
Por otra parte, la secretaria se refirió a la asistencia desplegada tras las intensas lluvias y ráfagas de viento que afectaron a distintos sectores de la ciudad. En ese sentido, confirmó que la zona del Toropí fue una de las más comprometidas.
“Vamos a estar recorriendo el lugar con un equipo de asistentes sociales para evaluar la situación de las familias. Tenemos reportes de daños en techos debido a los fuertes vientos, así que vamos a ver en qué podemos colaborar”, indicó.
Quiroz explicó que, si bien no se registraron grandes cantidades de familias afectadas, se decidió realizar un relevamiento en terreno para dimensionar el impacto. “Sabemos que también hay personas adultas en esos hogares, por eso es importante acercarnos y verificar cada caso personalmente”, agregó.
Asimismo, mencionó que en otras zonas rurales también se reportaron inconvenientes menores, aunque insistió en la necesidad de corroborar cada situación de manera directa.
