El secretario de Infraestructura de la Municipalidad de Bella Vista, ingeniero Gastón Carcaño, visitó los estudios de RADIO BELLA VISTA y detalló el trabajo preventivo que lleva adelante el municipio ante la posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño. El funcionario explicó que ya se realizaron más de 20 kilómetros de zanjeo y tareas de limpieza de canales, mientras que también se avanza con maquinaria pesada en sectores donde las condiciones del terreno dificultan el acceso. Durante la entrevista, además, se refirió a la continuidad del programa Escuelas Verdes y al desafío de incrementar la recuperación de residuos en la ciudad.
Carcaño explicó que uno de los principales puntos a favor del municipio en esta tarea preventiva es la posibilidad de planificar los trabajos con suficiente anticipación. Esto permite aprovechar los momentos en que el terreno se encuentra seco para ingresar con la maquinaria y realizar tareas que serían mucho más complejas cuando existen condiciones de humedad.
“Hay un par de cuestiones que nos hacen, entre comillas, fácil el trabajo y es que, al poder planificar con tanto tiempo de antelación, podemos entrar con nuestra maquinaria muchas veces a los terrenos porque está seco”, explicó.
El funcionario detalló que la maquinaria disponible permite intervenir en determinados sectores, pero que en aquellos lugares donde el tamaño del terreno, la extensión de los canales o las características del suelo impiden el ingreso de las máquinas, los trabajos se realizan manualmente.
“En muchos otros lugares donde está imposibilitada la retro por el largo del brazo, entran los chicos con motosierra, con pala, con machete”, señaló.
Estas tareas incluyen el mantenimiento y la limpieza de canales existentes y, en numerosos casos, se trata directamente del corte de pasto al ras para facilitar el escurrimiento del agua.
“Son canales que ya existen y que hacemos un mantenimiento, una limpieza. En muchos casos es literalmente el corte de pasto lo más al ras posible para permitir el escurrimiento”, detalló.
En aquellos sectores donde no existen zanjeos o resulta necesario realizar nuevos trabajos, el municipio avanza con sus equipos siempre que las condiciones del terreno lo permiten.
Carcaño también destacó la incorporación de una excavadora sobre orugas, utilizada especialmente en lugares donde las máquinas municipales tradicionales no pueden ingresar.
Explicó que existen sectores, como la zona de la Cañada San Roque, donde la maquinaria convencional puede quedar empantanada o enterrarse debido a las características del suelo.
“Ahí es donde está esa excavadora trabajando”, explicó el secretario de Infraestructura.
En cuanto a la dimensión de los trabajos realizados hasta el momento, Carcaño confirmó que ya se superaron los 20 kilómetros de zanjeo, contemplando tanto repasos de canales existentes como nuevos zanjeos y trabajos similares.
“Llevamos ya más de 20 kilómetros de zanjeo hecho”, afirmó.
Según el funcionario, este nivel de preparación permite considerar que Bella Vista se encuentra actualmente en mejores condiciones para enfrentar un eventual evento climático de gran magnitud si se lo compara con otros fenómenos de El Niño registrados anteriormente.
Carcaño tomó como referencia especialmente los episodios de 2015 y 2016, y explicó que desde entonces la ciudad incorporó obras de desagües pluviales que en aquel momento todavía no existían.
“Creemos que estamos mucho mejor preparados si tomamos referencia a otros eventos climáticos, a otros Niños que impactaron en la ciudad”, sostuvo.
El secretario aclaró que esto resulta particularmente importante para el ejido urbano, donde existen actualmente sistemas de desagüe pluvial que no estaban disponibles durante aquellos eventos.
“Fundamentalmente en el ejido urbano, porque existen hoy desagües pluviales que en 2015, 2016, la referencia más cercana, no existían”, explicó.
En ese sentido, consideró que una parte importante de las obras que se ejecutaron durante esos años se mantiene como infraestructura preventiva, mientras que otras intervenciones nuevas permiten ampliar la capacidad de respuesta de la ciudad.
Continúa el programa Escuelas Verdes
Durante la entrevista también fue consultado sobre la continuidad de Escuelas Verdes, el programa que involucra a instituciones educativas y estudiantes en la separación y recuperación de residuos.
Carcaño confirmó que la iniciativa continúa, aunque reconoció que este año no presenta el mismo nivel de intensidad de otras ediciones.
“Sigue, continúa. Parece que no con tanto énfasis como otros años, pero sigue”, explicó.
No obstante, valoró especialmente el compromiso de las escuelas cuando el programa es incorporado a la agenda institucional.
Según indicó, el trabajo de docentes y directivos resulta fundamental para movilizar a los estudiantes y generar una participación sostenida.
“Cuando se comprometen y tienen, digamos, o ponen en agenda, es impresionante cómo los chicos acompañan y cómo se preocupan y cómo se ocupan de la situación”, destacó.
Carcaño reconoció que todavía existen aspectos por corregir y explicó que los premios del programa tienen también el objetivo de devolver, en parte, el esfuerzo realizado por las instituciones educativas que participan en la recolección.
El funcionario recordó experiencias de años anteriores en las que la cantidad de residuos recolectados llegó a generar inconvenientes dentro de las propias escuelas.
Relató que en una oportunidad los residuos se acumularon en sectores utilizados como playones deportivos para las clases de Educación Física, debido a que una semana de lluvia había impedido realizar la recolección habitual.
“Los chicos siguieron llevando y resulta que se suspendió Educación Física de la cantidad de residuos que tenemos”, recordó.
Ante esa situación, desde el municipio debieron enviar un camión para retirar el material acumulado, aunque el volumen terminó siendo superior al que podían transportar en un solo viaje.
Según explicó, ese tipo de situación no se produjo durante este año, aunque reconoció que el programa comenzó un poco más tarde de lo habitual.
Incluso, señaló que fueron las propias instituciones educativas las que comenzaron a consultar cuándo iniciaría la nueva edición porque ya tenían residuos acumulados para entregar.
“Las instituciones escolares nos decían: ‘Che, ¿cuándo arranca, cuándo arranca?’, porque ya queremos juntar porque estamos juntando”, relató.
Para Carcaño, esto demuestra que algunas prácticas vinculadas a la separación y recuperación de residuos ya comenzaron a convertirse en una costumbre.
“Empezó a hacerse costumbre”, sostuvo.
La basura como oportunidad económica
El secretario de Infraestructura también puso en números el potencial que tiene la recuperación de residuos para Bella Vista y planteó que todavía existe un margen muy importante para incrementar la cantidad de material recuperado.
Tomando como referencia una población cercana a los 45.000 habitantes, explicó que, en términos teóricos, durante una jornada de recolección podrían reunirse aproximadamente 22 toneladas de residuos.
Sin embargo, indicó que en la realidad muchas veces la ciudad no alcanza siquiera una tonelada recuperada.
“O sea, y ahí es donde hablamos, bueno, en esa teoría podríamos hacer, para que se entienda, el equivalente a alrededor de 100 cuadras. Los recursos económicos para hacer 100 cuadras de asfalto todos los años, solo gestionando bien nuestros residuos”, afirmó.
Según el cálculo planteado por Carcaño, actualmente la recuperación permitiría financiar el equivalente a unas 5 o 6 cuadras de asfalto a lo largo del año, por lo que considera que existe todavía un amplio margen para crecer.
“Entonces, ahí es donde insistimos con nuestro eslogan: que la basura no es un problema, sino una oportunidad”, remarcó.
El funcionario destacó que la recuperación de residuos tiene un valor económico concreto y que, durante lo que va del año, el municipio ya logró recuperar alrededor de 30 millones de pesos mediante este sistema.
“Podríamos estar en más de 100 tranquilamente”, sostuvo, al referirse al potencial económico de una mayor participación de la comunidad.
Para Carcaño, uno de los principales desafíos actuales es lograr que los vecinos comprendan el beneficio que puede generar la correcta separación y disposición de los residuos.
“Nos está faltando ahí como Estado todavía incentivar, ajustar, generar ese interés en la comunidad”, señaló.
El objetivo, explicó, es que el ciudadano pueda entender que separar sus residuos no solamente contribuye al cuidado ambiental, sino que también puede traducirse en beneficios concretos para la ciudad.
“Decir: ‘Che, yo no voy a tirar mis residuos, voy a dejar acá para que esto después vuelva a la ciudad en algún beneficio, en alguna obra, en algo’”, ejemplificó.
Del programa Bella Vista Sustentable al nuevo desafío
Carcaño recordó también el funcionamiento de Bella Vista Sustentable, programa que en una etapa anterior utilizaba los recursos obtenidos mediante la recuperación de residuos para invertir en alumbrado público LED.
Explicó que en aquel momento la ciudad todavía tenía una baja cobertura de este tipo de iluminación, por lo que la comunidad podía identificar claramente la relación entre lo que recuperaba y la obra que se realizaba.
“En algún momento ese programa que teníamos Bella Vista Sustentable, porque no había prácticamente LED en la ciudad, entonces cada peso que se recupera invertimos en alumbrado de LED”, explicó.
Según indicó, actualmente cerca del 90% de la ciudad cuenta con alumbrado LED, por lo que considera que esa referencia dejó de tener la misma capacidad de incentivo para los vecinos.
“Hoy casi el 90% de la ciudad tiene alumbrado de LED, entonces capaz que no hay tanto interés en la comunidad con ese mensaje”, manifestó.
Por ese motivo, sostuvo que el municipio se encuentra buscando nuevas formas de vincular la recuperación de residuos con beneficios concretos y visibles para la comunidad.
“Estamos en búsqueda de encontrar algo en donde la comunidad se sienta identificada y diga: ‘Voy a cuidar mis residuos porque tengo esta devolución en el medio’”, concluyó.