Benjamín Manssuti contó cómo llegó a River y sueña con jugar en la Primera del vóley

El jugador bellavistense de vóley Benjamín Manssuti visitó los estudios de Radio Bella Vista, donde repasó el camino que lo llevó a incorporarse a River Plate, habló sobre el sacrificio que implicó mudarse a Buenos Aires siendo adolescente y compartió sus objetivos deportivos para los próximos años.

Manssuti recordó que la oportunidad surgió tras su participación con la selección correntina en un Campeonato Argentino Sub 16 disputado en Santa Fe, donde fue observado por entrenadores de la Federación Metropolitana.

«Me convocaron porque cuando fuimos al Nacional Sub 16 en Santa Fe me vieron los entrenadores de la Metropolitana. Hablaron con Gastón y después me fui a probar a Buenos Aires. Me quedé entrenando dos semanas y ahí ya me dijeron: ‘No, quedate’, y me quedé», relató.

El joven reconoció que la convocatoria llegó de manera inesperada y cambió por completo sus planes.

«Me sorprendió bastante porque es otro mundo. A esa edad me mudé solo, tuve que dejar mi colegio justo en el último año, cuando era promo, y dejar todo para perseguir mi sueño», expresó.

También recordó el impacto que tuvo la decisión en su familia, especialmente por la distancia.

«Fue durísimo. Todos mis familiares siempre ayudan muchísimo, pero la que más está pendiente de mí es mi mamá», comentó entre sonrisas.

Después de varios meses sin regresar a Bella Vista, Manssuti disfruta ahora de unas semanas de descanso junto a sus seres queridos y amigos.

«Estuve como seis meses sin volver al pueblo y tenía muchísimas ganas de regresar. Ahora estoy disfrutando con mis amigos todos los días», contó.

El jugador explicó que cuenta con tres semanas de vacaciones, aunque permanecerá algunos días más debido a estudios médicos relacionados con una molestia en la espalda antes de reincorporarse a los entrenamientos.

Respecto a la rutina deportiva en River Plate, aseguró que la exigencia es muy alta.

«Entrenamos doble turno casi toda la semana. Arrancamos de 8 a 12 y después volvemos de 15:30 a 18:30. Solamente un día entrenamos un solo turno. Es muy pesado, pero también muy lindo», señaló.

Durante la entrevista también destacó que mantiene el contacto con su entrenador de Bella Vista, Gastón, y con otros jugadores de la ciudad que continúan vinculados al vóley.

«Con Gastón siempre hablamos y cuando volvemos a Bella Vista aprovechamos para jugar algunos partidos con los chicos que quedaron acá o que están estudiando en otros lugares», dijo.

Además, comentó que la vida en River le permitió convivir diariamente con deportistas de distintas disciplinas e incluso cruzarse con futbolistas que ya integran el plantel profesional.

«Nos cruzamos con chicos de fútbol, handball, básquet y otros deportes. El otro día me encontré con un jugador que acaba de llegar a Primera y lo felicité. Es muy loco vivir todo eso», relató.