CASO GRISELDA BLANCO: UNA BÚSQUEDA EN GOOGLE Y UN ARMA, LAS PRUEBAS QUE INCRIMINAN AL SOSPECHOSO

Este 20 de junio se cumplió un mes del brutal femicidio de Griselda Blanco, la periodista correntina que fue hallada asesinada en su casa de Curuzú Cuatiá. El único detenido y principal sospechoso es Darío Holzweissig, un empresario de la noche, dueño de un boliche de Corrientes, con quien la víctima tenía una relación, primero comercial y después íntima, y a quien ella había denunciado públicamente a través de su programa de noticias.

Las pruebas en contra del acusado son muchas, pero la familia de la víctima asegura que varias pericias sobre los elementos recabados, que podrían ser importantes para la causa, aún no fueron entregadas a la fiscalía.

Este miércoles, el equipo de abogados de la querella presentó un escrito ante la Justicia, para que se informe todo el material que está faltando, haciendo que se demore la investigación. “Detallamos en una lista todo lo que no se entregó hasta el momento. De las pruebas científicas no tenemos absolutamente nada”, dijo la abogada Andrea Tribbia.

Según precisó la letrada, “los elementos probatorios son suficientes” para que el presunto femicida sea condenado, pero sostiene que deben tener los resultados para poder pedir el cambio de carátula de homicidio simple, a femicidio agravado por alevosía, que tiene como pena la prisión perpetua.

Darío Holzweissig y Griselda Blanco en un primer momento tenían una relación comercial, ya que él pautaba en la radio donde Griselda trabajaba. No se determinó en qué momento comenzaron a tener un vínculo sentimental, pero los investigadores descubrieron una serie de chats y llamados telefónicos entre ambos que confirmaban un amorío.

Él frecuentaba en la vivienda de Blanco, ubicada sobre la calle Pujol, por lo que no le costó ingresar a la casa la noche de su femicidio. La puerta de entrada no estaba forzada, y eso reafirmó la hipótesis de que el autor del crimen la conocía. Pero lo que incriminó al empresario fue una cámara de seguridad de un vecino que lo captó en esa zona durante la madrugada del 20 de mayo, estacionando su camioneta a 100 metros del domicilio.

A las 2.40 de la mañana, se lo ve al empresario entrando a la casa de la víctima, donde permaneció por 43 minutos. Al día siguiente, Blanco fue encontrada asesinada. Su cuerpo estaba tirado en el piso, con golpes en el rostro y heridas de arma blanca. Pero, además, tenía un cable en el cuello, con el que el femicida la estranguló e intentó hacer pasar la muerte como un suicidio. Justamente, ese elemento está siendo analizado por los peritos, a raíz de un dato perturbador que surgió durante los allanamientos.

“En la casa del acusado se halló un cable de un material similar y el mismo grosor del que supuestamente usó para matarla”, señaló Andrea Tribbia. La abogada detalló que el elemento pertenece a un sillón que estaba en la vivienda de Holzwissig, y que posiblemente sea el arma homicida. “Creemos que ese material es la continuación de ese mobiliario, el cual el acusado cortó y lo llevó consigo la noche que mató a Griselda”, opinó la letrada.

Después de asesinarla, según pudo reconstruir la fiscalía, el empresario salió de la casa de Griselda a las 3.14 y se lo vio con un celular en la mano. Además, otras cámaras de seguridad muestran como el acusado llegó a su vivienda y a los 15 minutos salió con una ropa distinta. Sospechan que se bañó y se cambió. Pero no solo eso, sino que además planeó descartar las pertenencias de la víctima.

“En las imágenes se ve como sale de la casa que está ubicada sobre la ruta, y se dirige a un descampado. En la mano tenía una bolsa. Fue alrededor de las 4 de la mañana. Se lo ve caminando hacia el lado del pastizal. Ese fue el momento en el que descartó el cuchillo que todavía falta analizar, un guante, una remera con una inscripción política, el celular de ella sin chip y la funda del celular”, detalló la abogada de la familia Blanco.

FUENTE: TN.