Dos científicas del Centro de Investigaciones del Mar y de la Atmósfera (UBA, Conicet) crearon templex: una nueva herramienta matemática, que combina topología algebraica y teoría de grafos, y que por primera vez se anima a lo impensado: comprender cabalmente el caos. El avance, que cuenta con financiamiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, fue seleccionado como artículo destacado y publicado en la portada de Chaos, una revista especializada en la materia. En concreto, las investigadoras Denisse Sciamarella y Gisela Charó proponen un nuevo concepto matemático que permitirá, en el corto plazo, el diseño de un software capaz de servir a otros equipos científicos de Argentina y el mundo a resolver problemas bien disímiles: medir la dispersión de un contaminante en un fluido, crear modelos de desarrollo de células tumorales, estimar procesos de mezclado en un reactor, así como el abordaje de un abanico de temáticas en distintas áreas del conocimiento científico.
Para ser comprendido de una manera más sencilla, desde la perspectiva de la especialista, el aporte puede ser pensado a través de metáforas. “Supongamos que hasta el momento, con el sistema anterior, los científicos contaban con una red de autopistas. Nuestro aporte, al crear templex, es que a partir de ahora contarán con una guía que tiene flechas y señales que indican cómo circular por las autopistas”, sostiene. Y completa: “Según el estudio de esa red de autopistas con sentido de circulación es posible advertir cuál es la ley que gobierna un fenómeno determinado”.
Basta con brindar al templex una serie temporal cualquiera, para que este determine de qué tipo de dinámica se trata: la variable observada puede ser la temperatura global de la Tierra, la salinidad medida en un punto determinado del océano, o mismo, una señal de voz. De la misma manera que existe una ley que determina que la energía se conserva; el principio que rige en este caso es que para los sistemas dinámicos determinísticos, la topología no cambia.
La definición de caos es caótica: la física lo conceptualiza como “el orden dentro del desorden”, pues, aunque tiene una apariencia aleatoria, en verdad no lo es. El asunto es que el caos, como problema científico, no es correctamente descripto a través de las herramientas matemáticas actuales. Las que existen utilizan teoría de nudos para armar un modelo llamado “template”, pero como los nudos se desarman en más de tres dimensiones, y la mayor parte de los problemas caóticos requieren más de tres dimensiones, el template posee poca utilidad práctica. Christophe Letellier, Profesor de la Universidad de Rouen, coautor del presente trabajo, es especialista en el cálculo de templates para sistemas caóticos de tres dimensiones.
FUENTE: PÁGINA 12.