La parroquia María Auxiliadora de Bella Vista celebró el sacramento de la Confirmación de 155 personas, entre adolescentes, jóvenes y adultos, provenientes de la sede parroquial y de comunidades rurales. En diálogo con CABLEINFORMA, el párroco Marcelo Miño se refirió al proceso de preparación de los confirmandos y a la participación de las familias, mientras que el obispo que presidió la ceremonia destacó la posibilidad de recibir este sacramento en distintas etapas de la vida.
Miño explicó que los adolescentes completaron un recorrido de cuatro años de catequesis, mientras que los adultos realizaron un año de formación para recibir el sacramento.
“Fueron 155 para ser más exactos, entre adolescentes, jóvenes y adultos que se vinieron preparando. Los adolescentes durante cuatro años y los adultos con un año de formación. Estamos contentos de poder compartir con las familias y la comunidad esta celebración”, expresó.
El sacerdote señaló que, si bien algunos niños interrumpen su formación después de la Primera Comunión, la mayoría continúa hasta la Confirmación. Según indicó, la diferencia entre quienes comienzan la catequesis y quienes completan el proceso es de aproximadamente 10 a 15 personas.
“Muchas veces notamos una gran concurrencia al comenzar los primeros años de Comunión y después algunos no continúan las etapas de Confirmación. Hay una diferencia de 10 o 15 personas que van dejando por distintos motivos, situaciones que tratamos de acompañar junto a los catequistas”, explicó.
En ese sentido, destacó la incorporación de espacios de catequesis para jóvenes y adultos que no pudieron completar sus sacramentos durante la infancia.
“Hay personas que atravesaron situaciones familiares complejas cuando eran niños y que, siendo adultos, toman por sí mismas la decisión de acercarse a la parroquia y comenzar este camino de formación”, señaló.
Consultado sobre el significado de la Confirmación, Miño explicó que se trata de uno de los siete sacramentos de la Iglesia católica y que representa la reafirmación de la fe recibida durante el Bautismo.
“La Confirmación es el sacramento que confirma nuestra fe, que recibimos desde el Bautismo. Es asumir personalmente la responsabilidad de vivir cristianamente y ser testigos de esa fe”, manifestó.
El párroco también destacó el trabajo de los catequistas y agentes pastorales que acompañaron la preparación de los participantes durante el año, así como la presencia de las familias en la celebración.
Por su parte, el Obispo Monseñor José Adolfo Larregain que presidió la ceremonia se refirió a la participación de adultos y recordó que los sacramentos de iniciación cristiana pueden recibirse a cualquier edad.
“A veces hay gente que tiene vergüenza y cree que los sacramentos de iniciación cristiana son únicamente para niños o adolescentes. Pero en cualquier momento de la vida se pueden recibir. En el caso de los adultos, muchas veces es una decisión personal y no solamente una tradición”, expresó.
En ese marco, compartió su experiencia personal y contó que recibió la Confirmación a los 17 años, cuando estaba finalizando sus estudios secundarios, debido a las dificultades que existían para acceder a la catequesis en la zona rural donde creció.
“Yo me confirmé teniendo 17 años. Como soy nacido y criado en el campo, a veces no era fácil encontrar catequistas. Fue una decisión que tomé personalmente”, recordó.
Durante la entrevista, el obispo también se refirió a las actividades previstas por el bicentenario de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, que incluyen el inicio de un año jubilar y la inauguración de un oratorio con reliquias de San Carlo Acutis en el Instituto Nuestra Señora del Carmen.
“El lunes 19 de octubre tendremos el inicio del año jubilar de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, con la inauguración de un oratorio en el colegio con las reliquias de Carlo Acutis”, confirmó.