Estudiantes de la Escuela Técnica de Bella Vista llevan adelante un proyecto de reacondicionamiento de aulas que busca mejorar los espacios de aprendizaje a través de la pintura y el mantenimiento de los salones. La iniciativa surgió de los propios alumnos, junto a preceptoras y docentes, y cuenta con el acompañamiento de las familias, comercios locales y las autoridades de la institución.
Los docentes Gerardo Vargas, Raquel Casco y Mariela Luxen explicaron que el proyecto comenzó con la renovación de seis aulas, una tarea que se viene planificando desde hace varios meses y que se concreta gracias al compromiso de toda la comunidad educativa.
«Nuestros alumnos consideran a la escuela como un segundo hogar. Al ver que las aulas estaban deterioradas, surgió la idea de mejorarlas entre todos. La respuesta fue inmediata y muy positiva», destacaron.
Las familias colaboraron con aportes económicos para la compra de pinturas, mientras que distintos comercios de la ciudad realizaron donaciones de materiales. Entre ellos, los docentes agradecieron especialmente el acompañamiento de Promat y Ferrol, además de otros colaboradores que hicieron posible el inicio de los trabajos.
Actualmente ya se encuentran interviniendo los primeros salones y, una vez finalizada esta etapa, el objetivo es continuar con el resto de las aulas del establecimiento.
Los trabajos son realizados por estudiantes del ciclo superior durante el horario de taller, bajo la supervisión del profesor Cristian Vargas, lo que además permite integrar la práctica con contenidos propios de su formación técnica.
«Más allá de pintar una pared, los chicos comprenden que están mejorando el lugar donde estudian. También aprenden sobre iluminación, mantenimiento, organización y trabajo en equipo. Son contenidos que después profundizamos en el aula», explicó uno de los docentes.
Desde la institución remarcaron que el proyecto también fortalece el vínculo entre estudiantes, docentes, preceptores y directivos, promoviendo valores como la responsabilidad, el compromiso y el cuidado de los bienes comunes. La propuesta cuenta con la autorización y el respaldo de la rectora Ivonne Merlo, el equipo directivo y las preceptoras de ambos turnos.
León, uno de los alumnos que participa de la iniciativa, destacó que la experiencia representa una forma de devolverle a la escuela parte de lo que reciben diariamente.
«Queremos que los salones estén en mejores condiciones para aprender y que todos tomen conciencia de que esto se hizo con el esfuerzo de las familias, de los profesores y de muchas personas que colaboraron. La idea es que entre todos cuidemos la escuela», expresó.
Consultados sobre algunos episodios ocurridos meses atrás en la institución, tanto docentes como estudiantes coincidieron en que esos hechos no representan la verdadera identidad de la Escuela Técnica.
«Lo que realmente nos representa es esto: alumnos comprometidos, con ganas de trabajar, aprender y cuidar el lugar donde se forman. Nuestra escuela prepara jóvenes con capacidad para salir adelante y este proyecto es una muestra de ello», concluyeron.