CONFIRMARON QUE EL CONSUMO DE TABACO PERJUDICA LOS ECOSISTEMAS DEL PLANETA

El consumo de tabaco -en cualquiera de sus formas, desde pipa hasta cigarrillo electrónico- puede ser dañino para la salud humana. Pero ahora también hay pruebas de que la producción y el consumo de tabaco perjudican a los ecosistemas del planeta. Según un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se difundió en el marco del Día Mundial Sin Tabaco, el tabaco altera la salud de los ambientes dramáticamente. Es por eso que pidió que se tomen medidas para que la industria tabacalera sea más responsable ante la destrucción que está causando.

Ahora, tras dos años de trabajo, la organización sin fines de lucro de Acción para la Sostenibilidad, Eco House Global (EHG), presentó el “Informe General sobre Colillas de Cigarrillos” sobre el impacto socioambiental de estos residuos. Según los resultados de la investigación, las colillas de cigarrillo son el residuo más abundante de la vía pública en el planeta: se estima que los fumadores desechan entre 4.5 y 5.6 billones de colillas al año en el mundo, lo que equivale a unas 18.000 millones de colillas por día, aproximadamente.

Cada componente de una colilla -ceniza, tabaco no quemado, filtro y papel- puede contener diferentes sustancias químicas que son liberadas al ambiente con el correr del tiempo, lo que la convierte en un residuo peligroso. Además, el humo de tabaco contiene unos 7.000 componentes, de los cuales casi 70 son sustancias cancerígenas, tales como arsénico, benceno, berilio, 1,3-butadieno, cadmio, cromo, óxido de etileno, níquel y cloruro de vinilo. Todas estas sustancias son absorbidas por el filtro y pueden permanecer en la colilla.

“¿Cómo es posible que exista un producto masivo, de venta libre, altamente contaminante para el agua, el suelo, el aire, la humanidad y la biodiversidad, cuyo residuo es arrojado consciente e inconscientemente en espacios públicos más de cuatro billones de veces, aproximadamente, por año? A partir de una simple colilla de cigarrillo, podemos hablar del mundo y de la profunda crisis socioecológica en la que estamos”, expresó Máximo Mazzocco, fundador de ECH, especialista en gestión ambiental, cambio climático, filosofía y administración de empresas, Youth Leader de la ONU y Personalidad Destacada de la Ciudad de Buenos Aires.

En cuanto a los tiempos de degradación, si bien los estudios arrojan distintos resultados, las colillas de acetato de celulosa permanecen al menos 14 años en el ambiente y, mientras se degradan, pueden contaminar el entorno, ya que siguen manteniendo su carga tóxica. Según una encuesta de EHG realizada entre 2017 y 2020 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, a más de 10.000 fumadores para la campaña #OjoConLaColilla, más del 70% de los entrevistados arroja la colilla al piso en un acto automático.

Esto ocurre tanto en espacios públicos urbanos -calles, veredas y plazas-, como en ambientes naturales. Muchas de estas colillas son arrastradas a los desagües por el viento o las lluvias y así llegan hasta los arroyos, ríos y océanos. De esta manera, la generación de este residuo que contiene productos químicos y metales pesados representa, sin dudas, una amenaza para las personas, los animales y las plantas.

Cuando las colillas se degradan en un medio terrestre, pueden reducir la fertilidad del suelo y afectar la flora y fauna del lugar. Cuando esto sucede en un medio acuático, una sola colilla puede contaminar hasta 1000 litros de agua, perjudicando a todos los organismos que de ella dependen. A su vez, las colillas pueden emitir al aire sustancias volátiles como la nicotina, la piridina y el benceno.

La mala costumbre de arrojar las colillas en la vía pública provoca también la contaminación de espacios públicos y de recreación, y expone tanto a animales y seres humanos -especialmente niños y niñas- al riesgo de ingesta. Las sustancias peligrosas presentes en las colillas pueden también ingresar al cuerpo de forma indirecta a través de la cadena alimentaria y provocar efectos adversos en la salud. Según datos de esta organización, “incluso si se desechan adecuadamente, las colillas de cigarrillos son residuos sólidos tóxicos que requieren una gestión diferenciada”.

FUENTE: «INFOBAE».