COPA LIBERTADORES: RIVER PLATE CON ENZO PÉREZ DE ARQUERO, DERROTÓ 2 – 1 A INDEPENDIENTE SANTA FE

El ciclo de Marcelo Gallardo en River sumó un nuevo hito. El término histórico le queda corto a la gesta del Millonario, que con 20 bajas por un brote de COVID-19, con Enzo Pérez (lesionado) en el rol de arquero y sin suplentes, le ganó con justicia 2-1 a Independiente Santa Fe y se acerca a la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores: con 9 puntos, quedó como único líder del Grupo D.

Con Enzo Pérez al arco y sin suplentes, River saltó al campo de juego como si jugara sin bajas ni parches. No se complicó atrás (esta vez, si tuvo que revolear la pelota, lo hizo) y fue agresivo en la presión y ante las segundas jugadas. En cinco minutos, llegó tres veces y marcó dos goles. Con Álvarez inspirado, antes del minuto, Agustín Fontana quedó mano a mano y remato desviado. Instantes después la escena se repitió, el arquero Castellanos atoró con pericia y Angileri, de rebote, no perdonó.

Y a los 5 minutos,el Millonario volvió a golpear: Álvarez pisó el área y con un bombazo alto vulneró al portero visitante y anotó el sorprendente 2-0. A partir de allí, Independiente Santa Fe pareció reaccionar. Al menos, hizo la lógica dentro de sus carencias: envió la pelota al área, buscando probar la resistencia de Pérez. Enzo tocó su primera pelota a los 43 segundos, sin riesgo. Recién a los 8′ envió al córner un balón suelto con las palmas.

A los 25 minutos llegó la primera atajada del mendocino. Ante un remate de Palacios, se arrojó hacia su izquierda y envió al córner con naturalidad. Respaldado por los defensores y aplaudido por Gallardo en cada intervención, los zagueros lo escoltaron en cada pelota parada, cerca suyo, en pos de rechazar y no forzarlo a salir. Incluso, para no agravar el problema muscular que lo obligó a salir en el Superclásico, por momentos ni siquiera sacó del arco.

El epílogo regresó a manos de River, desde el buen pie de Paradela, el criterio del juvenil Peña, y la noche iluminada de Álvarez, que suplieron la apatía de Carrascal o algunas malas decisiones de Fontana. A los 38, tras un desborde de Casco (los carrileros también se mostraron muy activos) y un error defensivo, el delantero surgido de la cantera contó con una doble oportunidad que conjuró el arquero colombiano.

FUENTE: «INFOBAE».