Corrientes creó el ICAP para fortalecer la prevención y el abordaje de los consumos problemáticos

El Gobierno de Corrientes puso en marcha el Instituto Correntino de Abordaje y Prevención de Consumos Problemáticos (ICAP), un organismo que buscará coordinar y fortalecer las políticas públicas vinculadas a las adicciones mediante un enfoque centrado en la prevención, la detección temprana y el acompañamiento integral de las personas y sus familias.

El ministro de Desarrollo Social de la provincia, José Irigoyen, explicó que la creación del ICAP responde a una lectura de la realidad social y a la necesidad de unificar los recursos que el Estado ya posee para brindar respuestas más eficaces.

«El consumo problemático es un problema social complejo que no puede resolver solo la Provincia, ni los municipios, ni las iglesias, ni las familias. Es un trabajo que necesariamente debe hacerse en conjunto», afirmó.

El funcionario señaló que el nuevo organismo surge del trabajo articulado entre el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Coordinación y Planificación. En ese sentido, remarcó que el ICAP no implica la creación de nuevos cargos, sino una reorganización de áreas y equipos que ya trabajaban en la temática.

«La Provincia tenía recursos humanos y equipos, pero estaban dispersos. Lo que hicimos fue ordenarlos bajo una única dirección para que la política pública en materia de adicciones tenga un sentido común y una estrategia compartida», sostuvo.

Irigoyen destacó que esta nueva etapa apunta a llegar antes de que el problema se agrave, fortaleciendo la atención primaria, la prevención y el trabajo territorial. Para ello, las 18 sedes que anteriormente funcionaban bajo el programa Más Vida pasarán a integrar la estructura del ICAP con nuevos lineamientos de intervención.

Además, el instituto impulsará la formación de agentes multiplicadores y trabajará de manera articulada con municipios, instituciones educativas, organizaciones sociales e iglesias católicas y evangélicas, entre otros actores comunitarios.

«Necesitamos optimizar los recursos, capacitar a quienes trabajan en esta problemática y también cuidar a los profesionales y voluntarios que acompañan estos procesos», remarcó el ministro.

Como parte de su funcionamiento, el ICAP también prevé la firma de un convenio con una universidad para evaluar de manera permanente el impacto de las políticas implementadas y corregir aquello que sea necesario. Asimismo, se conformará un Consejo Consultivo integrado por organizaciones e instituciones con experiencia en la temática.