Corrientes fortalece la preparación ante el fenómeno El Niño y coordina acciones preventivas con las provincias de la región

La provincia de Corrientes fue sede de la Segunda Reunión de la Mesa de Preparación ante el fenómeno El Niño, organizada por la Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional, con el objetivo de fortalecer el trabajo articulado entre Nación, organismos científico-técnicos y las provincias de la Cuenca del Plata frente a posibles escenarios de lluvias por encima de lo normal durante los próximos meses.

El encuentro se desarrolló en Casa de Gobierno y contó con la participación del director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie; el subdirector ejecutivo, Ignacio Cabello; el ministro de Seguridad de Corrientes, Adán Gaya; y el secretario de Protección Civil de la provincia, Bruno Lovison. Además, estuvieron presentes representantes de Buenos Aires, Chaco, Formosa, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe, junto con integrantes de las Fuerzas Armadas, fuerzas de seguridad y equipos nacionales de respuesta ante emergencias.

Durante la jornada, especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Instituto Nacional del Agua (INA), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la Oficina de Monitoreo de Emergencias Agropecuarias (OMEGA) expusieron sobre la situación actual del fenómeno ENOS, las perspectivas climáticas e hidrológicas y los posibles impactos sobre la región.

En diálogo con RADIO BELLA VISTA, el secretario de Protección Civil, Bruno Lovison, destacó que la reunión tuvo a Corrientes como “un eje neurálgico para la administración y gestión de esta emergencia que se puede dar a partir de mitad de año en adelante”.

“Fue una reunión muy amena, con la presencia de las provincias de Chaco, Formosa, Misiones, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires, junto con la Agencia Federal de Emergencias, Protección Civil de Nación, Fuerzas Armadas y fuerzas de seguridad”, señaló.

Lovison explicó que la provincia ya viene trabajando sobre la experiencia de las inundaciones registradas en diciembre del año pasado, que afectaron principalmente a municipios como San Luis del Palmar, San Roque y Santa Lucía. En ese sentido, indicó que se está reforzando la comunicación con los municipios y el trabajo interno entre las distintas áreas del Gobierno provincial.

“Obtuvimos datos técnicos más concretos para saber cuándo podría comenzar este fenómeno y qué impacto podría tener sobre la región. No hay que alarmar, pero sí mantener la guardia alta y continuar con los trabajos preventivos”, afirmó.

Entre las medidas impulsadas, el funcionario destacó la necesidad de avanzar en el mantenimiento de los sistemas de desagües y en obras hidráulicas complementarias, en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas y otras áreas del Gobierno. Asimismo, remarcó que ya se iniciaron reuniones con el sector ganadero y agrícola para anticipar posibles consecuencias derivadas de un período de precipitaciones superiores a la media.

“Trabajar con previsibilidad y con tiempo permite tomar decisiones que mitiguen los efectos del fenómeno, en caso de que se presente con intensidad”, sostuvo.

El secretario de Protección Civil también subrayó la importancia del compromiso ciudadano y de las medidas de autoprotección. “Si cada vecino empieza por cuidar su casa, mantener limpias las canaletas y no arrojar residuos que obstruyan los desagües, ayuda muchísimo. La autoprotección contribuye en un 40 por ciento a reducir el impacto de una emergencia”, expresó.

En cuanto a la planificación territorial, Lovison señaló que una herramienta clave es el mapa de riesgo, que permite identificar las zonas urbanas y los barrios más vulnerables ante tormentas fuertes e inundaciones.

“Ese mapeo brinda información fundamental para que cada municipio sepa dónde trabajar puntualmente y nos permite estar mejor preparados frente a cualquier escenario”, explicó.

Finalmente, remarcó que por instrucciones del gobernador de Corrientes, la Provincia mantendrá un acompañamiento permanente a municipios y parajes para minimizar las consecuencias que pudiera generar el fenómeno climático.

“Tenemos instrucciones claras de estar al lado de cada municipio y acompañar los procesos que permitan mejorar los servicios y evitar que una eventual emergencia tenga un impacto profundo”, concluyó.