Crecida del Paraná: Paso de la Patria registra 30 familias autoevacuadas y más de 200 viviendas afectadas

El intendente de Paso de la Patria, Oscar García, habló en RADIO BELLA VISTA sobre la situación que atraviesa la localidad como consecuencia de la creciente del río Paraná. El jefe comunal informó que alrededor de 30 familias se autoevacuaron, otras siete permanecen en centros de evacuación y más de 200 viviendas de fin de semana fueron afectadas por el avance del agua. Además, manifestó su preocupación por las lluvias previstas para los próximos días y por el comportamiento del río en la alta cuenca.

García explicó que las características geográficas de Paso de la Patria hacen que la localidad sea especialmente vulnerable a las crecidas, debido a la baja altura de su costa y a la presencia de numerosos desarrollos urbanos y turísticos junto al río.

“Paso de la Patria tiene una comunicación mucho más franca con el río, una costa mucho más baja, entonces este tipo de fenómenos nos golpea de una manera muy particular. Tenemos casi 14 kilómetros de costa, con un gran desarrollo urbano y turístico que hoy está sufriendo las consecuencias”, señaló.

Respecto de la evolución del nivel del Paraná, el intendente indicó que, según las estimaciones disponibles al momento de la entrevista, el río podría estabilizarse durante las próximas horas y comenzar posteriormente un descenso gradual.

“Calculamos que en la noche de hoy se estaría estacionando el río y probablemente comience a notarse algún pequeño descenso. Generalmente baja muy lentamente y estimamos que en los próximos siete días podría descender unos 40 o 50 centímetros”, explicó.

Sin embargo, advirtió que las previsiones meteorológicas mantienen en alerta a las autoridades locales, especialmente por las precipitaciones anunciadas tanto para la región como para los sectores ubicados aguas arriba.

“Tenemos cuatro días de lluvia previstos acá y, según los informes, también habrá nuevos registros en la alta cuenca. Eso es lo que más nos preocupa, porque las lluvias que se producen allí después tienen un impacto muy importante a nivel local”, manifestó.

El jefe comunal sostuvo que la situación podría prolongarse y que el municipio continúa monitoreando el comportamiento del río para evaluar las medidas necesarias.

Una de las principales preocupaciones se concentra en el arroyo Guajó, un curso de agua que corre paralelo al Paraná y que, durante las crecidas, permite el ingreso del agua hacia sectores poblados ubicados detrás de la línea costera.

“El río no solamente nos golpea de frente, sino que también nos ingresa por el arroyo Guajó. Ese arroyo se carga desde su desembocadura y nos afecta por detrás, donde tenemos asentada una población estable muy importante”, explicó.

García indicó que en esa zona existe un terraplén de contención sobre el cual se realizan tareas permanentes de vigilancia y mantenimiento, debido a la cantidad de familias que podrían resultar afectadas ante un eventual ingreso del agua.

“Tenemos un terraplén de contención que estamos cuidando y sobre el que trabajamos constantemente para mantener protegida esa zona. Allí hay más de 500 familias en distintos asentamientos y esa es una de nuestras principales preocupaciones”, afirmó.

En cuanto a las consecuencias registradas hasta el momento, el intendente precisó que alrededor de 30 familias se autoevacuaron, mientras que siete familias permanecen alojadas en centros de evacuación.

A esta situación se suma la afectación de numerosas propiedades utilizadas principalmente durante los fines de semana y la temporada turística.

“Tenemos muchos autoevacuados y una gran cantidad de viviendas de fin de semana que debieron ser evacuadas. Más de 200 casas fueron afectadas, sobre todo las que están ubicadas directamente sobre la línea del río”, detalló.

Durante la entrevista también fue consultado por la rotura de una estructura de contención en las inmediaciones del camino a la cabaña Don Julián, un sector donde predominan las viviendas de uso turístico y de fin de semana.

García aclaró que no se trató de una defensa permanente, sino de una estructura provisoria construida para retrasar el avance del agua y permitir que los propietarios retiraran sus pertenencias.

“Habíamos hecho un pequeño cordón de contención de entre 70 y 100 metros de largo para dar tiempo a que la gente pudiera evacuar sus casas y sacar sus cosas. Sabíamos que, cuando el río alcanzara determinado nivel, iba a ser muy difícil contenerlo”, explicó.

El intendente confirmó que la estructura cedió durante la noche anterior, aunque sostuvo que esa posibilidad estaba contemplada y que había cumplido su función inicial.

“Ese murito de defensa sirvió en su momento porque ayudó a que la gente pudiera retirar sus pertenencias. Después ya no contuvo más y se rompió, pero estaba dentro de las previsiones porque no era un terraplén de defensa permanente”, indicó.

Otro de los temas abordados fue la posibilidad de que la creciente alcance niveles comparables con las grandes inundaciones de 1982 y 1983, episodios que todavía permanecen en la memoria de los habitantes de Paso de la Patria.

García reconoció que un escenario de esas características tendría consecuencias de mayor alcance para la localidad, especialmente por el crecimiento urbano registrado en las últimas décadas.

“Estamos preocupados porque, de ocurrir un fenómeno similar al de 1982 o 1983, sería muy devastador para el lugar. Nunca pensamos que podríamos volver a tener una situación como aquella”, expresó.

Según las estimaciones planteadas por el intendente, actualmente la afectación alcanza aproximadamente al 30% de la localidad, mientras que una creciente de magnitud similar a la de aquellos años podría comprometer entre el 70% y el 80% de su superficie urbana.

“Hoy estamos prácticamente en un 30% de afectación, pero ante un fenómeno similar al de aquellos años podríamos llegar al 70 u 80% de la villa. Eso sería devastador”, advirtió.

Frente a este panorama, el jefe comunal señaló que el municipio continúa evaluando las acciones preventivas que pueden ejecutarse en el corto plazo, aunque reconoció que no existe tiempo suficiente para construir un sistema integral de protección ante una creciente de gran magnitud.

“Pretender hacer hoy una protección completa de la ciudad ya es imposible, no hay tiempo. Esto nos obliga a trabajar sobre un plan de defensa que se había comenzado a gestionar y que lamentablemente no tuvo continuidad”, sostuvo.

En ese sentido, consideró necesario retomar las gestiones para desarrollar obras de defensa permanentes que permitan reducir la vulnerabilidad de Paso de la Patria frente a futuras inundaciones.

Mientras tanto, las autoridades locales mantienen el seguimiento de los niveles del Paraná, las precipitaciones previstas y el estado de las estructuras de contención, especialmente en los sectores donde se concentra la población que podría resultar afectada por un nuevo avance del agua.