Creciente del Paraná: familias ribereñas de Bella Vista enfrentan una difícil situación

Un informe especial de CABLEINFORMA mostró la situación que atraviesan las familias ribereñas de los barrios Unidos y Karlen, en la zona norte de Bella Vista, donde el avance del río Paraná ya afecta viviendas y obliga a numerosos vecinos a buscar alternativas para resguardar sus pertenencias y proteger a sus familias.

Con el río en 6,43 metros, en fase de evacuación, el agua ingresó a distintos terrenos y viviendas, mientras otras familias permanecen en sus hogares ante el temor de perder sus bienes o no contar con un lugar donde trasladarse.

Durante la recorrida, vecinas del barrio Unidos expresaron su preocupación por el avance del agua y la presencia de víboras, alacranes y otros animales que representan un riesgo, especialmente para los niños.

“Hace 14 años que vivo acá y la verdad que nos trata mal. Tengo a mi hijastro viviendo con nosotros porque el agua llegó a su casa. Si sigue creciendo vamos a tener que salir, pero no tenemos dónde ir”, relató una vecina.

Otra de las residentes explicó que varias familias ya abandonaron sus viviendas y encontraron alojamiento temporal en casas de familiares, mientras quienes permanecen en la zona intentan prepararse ante una posible nueva subida.

Por su parte, la secretaria de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Bella Vista, licenciada Silvia Quiroz, informó a CABLEINFORMA que hasta el momento se registran cuatro familias autoevacuadas, integradas por 19 personas: 10 niños y nueve adultos.

La funcionaria explicó que el Municipio también brinda asistencia a otras familias que permanecen en sus viviendas, mediante la entrega de módulos alimentarios y materiales de construcción para realizar tareas de contención frente al avance del agua.

“Estamos acompañando a varias familias que decidieron no abandonar sus hogares. Por el momento, en algunos casos el agua llegó a los patios, pero si el río continúa creciendo seguramente tendremos que tomar otras medidas”, señaló.

Quiroz indicó que una de las principales preocupaciones de los vecinos es dejar sus viviendas desocupadas por temor a perder sus pertenencias o sufrir ocupaciones. No obstante, remarcó que la prioridad de la asistencia municipal son los niños y los adultos mayores.

Asimismo, detalló que se realizan intervenciones en otros sectores comprometidos, como avenida Citricultores y la zona de Cruz de los Milagros, donde también se acompaña a familias afectadas.

Finalmente, la secretaria explicó que los equipos municipales verifican las situaciones denunciadas mediante recorridas y relevamientos sociales, y recordó que los vecinos pueden comunicar emergencias al 103.

Mientras el Paraná continúa en fase de evacuación, las familias ribereñas permanecen atentas a la evolución del nivel del agua, con la preocupación de tener que abandonar sus hogares si la creciente avanza.