Crisis en obras sociales y prepagas: advierten por retrasos en pagos y caída de la cobertura privada

El sistema de obras sociales y prepagas atraviesa una situación de crisis que también repercute en los prestadores médicos y en el sistema público de salud. Así lo señaló el médico cardiólogo Juan Cruz Bruzzo en diálogo con CABLEINFORMA, donde analizó la situación del sistema sanitario argentino y las dificultades que enfrentan profesionales y afiliados.

Bruzzo sostuvo que actualmente se atraviesa una etapa de transformación del sistema de salud, en paralelo con los cambios económicos y políticos impulsados por el Gobierno nacional. En ese contexto, consideró que las modificaciones implementadas sobre las obras sociales también exponen problemas estructurales que vienen de años anteriores.

El médico explicó que Argentina cuenta con un sistema de cobertura mixto en el que conviven las obras sociales sindicales, las empresas de medicina prepaga, el PAMI y el sistema público de salud. Según planteó, estos sectores mantienen diferentes niveles de interrelación y, ante las dificultades de uno de ellos, el impacto termina trasladándose al resto.

Uno de los puntos que destacó fue la pérdida de afiliados de la medicina privada. Bruzzo estimó que entre 1,5 y 2 millones de personas habrían quedado fuera del sistema privado, generando una mayor demanda sobre los hospitales y centros públicos.

“Al estar en crisis la salud privada sabemos qué pasa. Muchos se bajan y ¿dónde van? Al público y se satura el público”, explicó.

Prestadores afectados por la falta de pago

Consultado por los reclamos que surgieron en Bella Vista vinculados con obras sociales que mantienen facturación pendiente con profesionales y prestadores, Bruzzo aclaró que la problemática no se limita a una entidad determinada.

“En general, a nivel acá en Bella Vista, en Corrientes y en el país, son muchas las obras sociales que pasan por la misma situación”, afirmó.

El cardiólogo señaló que durante años las obras sociales sindicales contaron con aportes y mecanismos de financiamiento que actualmente se encuentran más restringidos, obligándolas a modificar la forma en que administran sus recursos.

En su experiencia personal, explicó que dejó de prestar servicios para determinadas obras sociales debido a retrasos e inconsistencias en los pagos, demoras en los cheques y falta de actualización de los honorarios médicos.

“Yo hice convenio con varias obras sociales con las cuales después me retiré acá por falta de pago”, manifestó.

Honorarios médicos y coseguros

Otro de los problemas señalados durante la entrevista está relacionado con la diferencia entre los honorarios establecidos por los profesionales y los montos efectivamente reconocidos por algunas obras sociales.

Bruzzo explicó que distintas asociaciones médicas establecieron mecanismos de actualización de los honorarios y que, cuando una obra social no cubre el valor correspondiente, puede aplicarse un coseguro al afiliado para cubrir la diferencia.

Como ejemplo, indicó que actualmente una consulta médica puede rondar los 40.000 pesos, mientras que algunas obras sociales reconocen entre 20.000 y 25.000 pesos, dejando una diferencia que termina generando dificultades tanto para el profesional como para el paciente.

En ese escenario, Bruzzo sostuvo que el afiliado y el médico terminan quedando atrapados en medio de una problemática estructural del sistema: el paciente necesita atención, mientras que el profesional debe afrontar costos crecientes y, al mismo tiempo, lidiar con pagos atrasados o valores que no acompañan la realidad económica.

El especialista consideró que la discusión sobre el futuro de la salud argentina debe contemplar el funcionamiento integral de todos los sectores y no centrarse exclusivamente en una obra social o prepaga, ya que las dificultades terminan repercutiendo sobre afiliados, profesionales y el sistema público.