Un presunto caso de contaminación ambiental generó preocupación en la localidad de Lavalle luego de que el ingeniero ambiental Miguel Bruzzo denunciara el hallazgo de sustancias químicas potencialmente peligrosas en un terreno privado ubicado sobre la costa del río Paraná. El hecho tomó mayor relevancia cuando el propio profesional sufrió una fuerte descompensación tras realizar una inspección en el lugar.
La denuncia involucra un predio de aproximadamente siete hectáreas perteneciente a Juan Ramón Bruzzo, quien asegura que desde hace años su propiedad es utilizada como basural clandestino y como sitio de descarga de residuos sin autorización.
Según explicó Miguel Bruzzo en diálogo con RADIO BELLA VISTA, fue contratado para realizar un relevamiento técnico de la propiedad luego de reiterados reclamos efectuados por el propietario ante distintos organismos públicos.
«Me contrataron para hacer una constatación sobre un supuesto basural a cielo abierto que, después de recorrer el lugar, pude verificar que efectivamente existe. Es una situación que viene de larga data y que ocurre dentro de una propiedad privada ubicada sobre la costa del río Paraná», relató.
Un camión descargando residuos durante la inspección
El ingeniero señaló que el 3 de junio, mientras realizaba el relevamiento, observó el ingreso de un camión que se dirigió hacia una cárcava existente dentro del terreno para arrojar residuos.
De acuerdo con su relato, al consultar al conductor sobre la procedencia de la orden para realizar la descarga, éste habría manifestado que actuaba por instrucciones de superiores vinculados al municipio de Lavalle.
«Nos dijo que era una práctica habitual y que desde hacía tiempo se depositaban allí ramas, basura urbana y residuos sólidos», sostuvo.
Posteriormente, siempre según el testimonio del profesional, un responsable municipal se presentó en el lugar y aseguró que contaban con autorización de organismos provinciales, una afirmación que Bruzzo cuestionó.
«Le expliqué que los organismos ambientales están para controlar este tipo de situaciones, no para habilitarlas. Por eso me llamó mucho la atención esa respuesta», indicó.
El hallazgo de una sustancia desconocida
Durante la recorrida, el especialista detectó a unos cien metros de distancia una acumulación de material de color verde azulado que despertó su preocupación.
Al acercarse para inspeccionarlo, observó una importante cantidad de una sustancia desconocida depositada sobre una barranca que desemboca en el río Paraná.
«Había una gran cantidad de material con un color muy llamativo y olores nauseabundos. Por la ubicación y por las características que presentaba, entendí que podía tratarse de una sustancia química o agroquímica y decidí documentar todo con fotografías y videos», explicó.
Una repentina descompensación
Tras permanecer algunos minutos en contacto con el sector contaminado, Bruzzo decidió dirigirse a realizar una denuncia policial debido a la gravedad de la situación.
Sin embargo, mientras efectuaba la presentación en la comisaría, comenzó a sufrir una fuerte reacción física.
«Nunca me había pasado algo así. Empecé a sentirme mal, me descompuse mientras hacía la denuncia y prácticamente me desplomé. Mi única preocupación era dejar asentada la denuncia para que las autoridades actuaran rápidamente», relató.
Según explicó posteriormente, la sustancia se habría impregnado en su ropa durante la inspección, provocándole vómitos, irritación y un importante malestar general que requirió atención médica.
«Es una aberración ambiental»
Miguel Bruzzo calificó la situación como extremadamente grave debido a la cercanía del lugar con el río Paraná y con sectores urbanos de la localidad.
«Estamos hablando de una propiedad ubicada dentro del casco urbano y a pocas cuadras de un hospital provincial. La presencia de sustancias químicas en estas condiciones representa una aberración ambiental y un riesgo potencial para la salud pública», afirmó.
El profesional recordó además que la región cuenta con antecedentes de intoxicaciones vinculadas al uso de productos químicos, algunas de las cuales fueron objeto de investigaciones judiciales.
Un conflicto que lleva más de una década
La denuncia ambiental se suma a un conflicto que Juan Ramón Bruzzo asegura arrastrar desde hace catorce años.
El propietario sostiene que durante ese tiempo sufrió intentos de ocupación de las tierras, incumplimientos de acuerdos y diversas dificultades para desarrollar emprendimientos productivos en el predio, entre ellos proyectos vinculados a la actividad arenera y portuaria.
«Me fundieron económicamente y me destruyeron mentalmente. Hace catorce años que vengo luchando por esta propiedad», expresó.
Asimismo, afirmó haber reunido documentación y fotografías que demostrarían el ingreso recurrente de camiones para descargar residuos dentro del terreno.
Reclamos y pedidos de intervención
Tanto Juan Ramón como Miguel Bruzzo consideran que existen elementos suficientes para que la Justicia investigue los hechos y determine eventuales responsabilidades.
Según indicaron, la situación ya fue comunicada a la Prefectura Naval Argentina, que habría realizado inspecciones en la zona. Además, se presentaron antecedentes y documentación ante organismos provinciales vinculados al control ambiental.
Los denunciantes adelantaron también que solicitarán la intervención del Fiscal de Estado y de otros organismos competentes para esclarecer el origen de las sustancias halladas y establecer si existieron daños ambientales sobre un área especialmente sensible por su cercanía con el río Paraná.
Mientras avanzan los pedidos de investigación, la principal preocupación se centra en los resultados que puedan arrojar los análisis de laboratorio sobre los materiales encontrados y en determinar quiénes serían los responsables de los presuntos vertidos que, de confirmarse, podrían constituir un serio caso de contaminación ambiental en la región.