Desde el INTA Corrientes advierten sobre una alta probabilidad de un evento “Niño” y llaman a mantenerse alertas

El área de Clima del INTA Corrientes mantiene un monitoreo permanente sobre la evolución del fenómeno El Niño y advirtió que existe una alta probabilidad de que se configure durante los próximos meses. La especialista Carolina Fernández López explicó que, aunque actualmente se trata de un evento débil, hacia fines de año podría intensificarse y alcanzar valores más elevados.

“Hay una alta probabilidad de que se dé un ‘Niño’. Ahora es un fenómeno débil, pero a fin de año el índice puede tomar valores más altos”, señaló la profesional, quien remarcó que desde el organismo se realizan seguimientos continuos y se elaboran pronósticos tanto de corto como de largo plazo.

En ese marco, un equipo de trabajo integrado por especialistas en recursos naturales llevó adelante una comparación entre la superficie inundada durante el histórico evento de 1997-1998 y las áreas cubiertas por agua en la actualidad, tomando como referencia datos relevados hasta abril de este año. El estudio, publicado recientemente, busca aportar información que permita anticiparse a posibles escenarios.

Fernández López aclaró que la elevada probabilidad de ocurrencia del fenómeno no implica necesariamente que éste vaya a manifestarse con gran intensidad en la región. “Todavía hay que esperar”, indicó, y destacó la importancia de utilizar la información disponible para planificar acciones preventivas.

La investigadora señaló que los datos elaborados por el INTA están orientados principalmente al sector agropecuario, aunque también sirven como insumo para municipios y organismos provinciales. En ese sentido, destacó que ya existen trabajos coordinados entre Corrientes, Chaco y Brasil para analizar posibles respuestas ante una eventual situación de exceso hídrico.

Uno de los puntos destacados del estudio es la reconstrucción de cómo se encontraba la provincia durante las inundaciones de abril de 1998. Sin embargo, la especialista aclaró que las modificaciones ocurridas en el territorio durante las últimas décadas hacen imposible afirmar que una eventual repetición del fenómeno tendrá exactamente las mismas consecuencias.

“Es lo más concreto que tenemos y nos sirve para estar alertas y evitar que se repita lo que ocurrió en abril del 98”, sostuvo.

Según explicó, el índice que determina la presencia de El Niño indica actualmente un 98 por ciento de probabilidades de ocurrencia y el fenómeno comenzó a manifestarse entre junio y julio. Habitualmente se inicia de manera débil y puede evolucionar hacia categorías moderadas, fuertes e incluso muy fuertes.

Los denominados “super Niños”, capaces de provocar grandes inundaciones, se registraron solamente en tres ocasiones: 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. Los dos primeros generaron importantes anegamientos en la región, mientras que el episodio de 2015-2016 tuvo una incidencia menor debido a la influencia de otros factores climáticos. Incluso, recordó que las severas inundaciones de 2017 ocurrieron durante una fase de La Niña, lo que demuestra la complejidad de los sistemas que influyen sobre el clima.

La especialista indicó que a partir de agosto comenzarán a consolidarse los pronósticos que permitirán determinar si el fenómeno alcanzará una intensidad fuerte o muy fuerte. Recién en octubre se podrá tener una idea más precisa sobre el impacto que podría tener en el nordeste argentino.

En cuanto a las recomendaciones para los productores, Fernández López aconsejó aprovechar las zonas más altas de los establecimientos para resguardar cultivos y animales y evaluar la cantidad de hacienda en aquellos campos con antecedentes de inundaciones. También sugirió contar con lugares alternativos para trasladar los animales en caso de ser necesario.

Respecto de las precipitaciones para los próximos meses, explicó que los pronósticos de junio, julio y agosto indicaban excesos de lluvias, pero las proyecciones más recientes para el trimestre julio-agosto-septiembre muestran un panorama más incierto, sin una tendencia definida.

Finalmente, recordó que luego de tres años de sequía la provincia todavía presenta un importante déficit hídrico y numerosos esteros, lagunas y zonas ribereñas aún no recuperaron sus niveles habituales de agua. “Todavía nos queda un margen para cubrir”, señaló, y expresó el deseo de que no se registren lluvias extraordinarias antes de conocerse con mayor precisión el comportamiento que tendrá el fenómeno El Niño en la región.