DÍA MUNDIAL DE LA CELIAQUÍA: UNA CONDICIÓN QUE ENCARECE LA CALIDAD DE VIDA

En el Día Mundial de la Celiaquía, que tiene por objetivo concientizar sobre la condición y la importancia de la alimentación libre de gluten, RADIO BELLA VISTA recibió a dos personas celíacas que contaron su experiencia desde la detección. Silvana Benvenutti fue diagnosticada hace casi tres décadas, cuando aún la celiaquía no era el centro de atención en la alimentación. «Hace 27 años que estoy diagnosticada. En esa época no se conocía de la enfermedad. Me pasé 3 años de médico a médico, terminé internada con 40 kilos y no sabía qué hacer. Apareció mi doctor y me confirmó que tenía celiaquía, desde ese momento empecé una terapia psicológica porque la enfermedad afecta todo. No es una enfermedad en sí, es una condición pero hay que modificar la alimentación. Es tan sencillo cuidarse en la alimentación, sé que es cara pero hay miles de maneras. En el CIC hay talleres y te brindan módulos», comentó.

El gluten, no solo está presente en la harina sino también en otros productos como el chocolate, el café, la charcutería, las conservas, los dulces y caramelos, derivados de la harina como los bizcochos. En este sentido, la mujer especificó que en la actualidad todos los productos sin TACC están rotulados y se pueden compartir en familia con previa higiene de tuppers, recipientes y utensilios. «En ese momento, no se conocía nada. Cuando realmente detectaron, tenía miles de problemas. El mayor enemigo del celíaco es el gluten, que no solamente está en la harina, también puede estar en una lata de puré de tomates. La detección se hace por un análisis. La adaptación en la familia es más complicado, pero ahora todo está rotulado así que se puede compartir», explicó Benvenutti.

Por su parte, Malvina Behr, habló desde su experiencia y cómo la condición le trajo más inconvenientes. «Me diagnosticaron hace 13 o 14 años. Comencé con una fractura de vértebras, no había motivo aparente. Me decían que era un problema óseo. Llegué a un grado alto de desnutrición. Fue todo un día y vuelta, me quedé un tiempo sin caminar; estuve dos o tres años hasta que me diagnosticaron. Ahí comencé desde cero la alimentación. Costó porque no se conseguía mucho. Yo tenía antecedentes familiares por eso conocía la celiaquía. Si bien, no es una enfermedad, me produjo enfermedades: desde los 27 años que tengo la osteoporosis», declaró.