DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES: ESPACIOS CLAVES PARA PROTEGER LA BIODIVERSIDAD DEL PLANETA

Los humedales sólo cubren el 6% de la superficie de la Tierra pero son el hábitat del 40% de todas las especies de plantas y animales, por eso son un tesoro sumamente valioso para conservar la biodiversidad del planeta y evitar el avance del calentamiento global.

En el Día Mundial de los Humedales que se celebra cada 2 de febrero, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que más de 1000 millones de personas (una octava parte de la población terrestre) que viven en zonas rurales y urbanas de todo el mundo dependen de los humedales como medio de subsistencia.

Los ecosistemas de humedales, que cubren aproximadamente 12,1 millones de kilómetros cuadrados alrededor del mundo, están en peligro. La ONU estima que desde 1970 registran una pérdida de superficie cercana al 35%. Esto significa que están disminuyendo tres veces más rápido que los bosques.

Algunos ejemplos de humedales en Argentina son la Península Valdés en Chubut –declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO–, la Laguna de los Pozuelos en Jujuy, el Palmar de Yatay en Entre Ríos, Lagunas y Esteros del Iberá en Corrientes, la Reserva Ecológica Costanera Sur en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Reserva Natural Villavicencio, en Mendoza.

Los humedales son ecosistemas en los que el agua es el principal factor que controla el entorno y la vida vegetal y animal. Son áreas que permanecen en condiciones de inundación o con suelo saturado con agua durante períodos considerables de tiempo.

La ONU incluye en lista de diferentes tipos de humedales a los ecosistemas de agua dulce, los marinos y los costeros, como los lagos y ríos, los acuíferos subterráneos, los pantanos, los pastizales húmedos, las turberas, los oasis, los estuarios, los deltas y las marismas, los manglares y otras zonas costeras, los arrecifes de coral y todos los lugares creados por el hombre, como los estanques de peces, los arrozales, los embalses y las salinas.

Los humedales son refugios contra el cambio climático, ya que capturan dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera y almacenan más carbono que cualquier otro ecosistema de la Tierra.

Además de su importancia para el equilibrio ecológico del planeta, son vitales para el bienestar humano y su impacto en nuestra calidad de vida va desde la purificación del agua, la protección contra inundaciones, hasta la provisión de alimentos y materias primas. Los humedales retienen y proporcionan la mayor parte del agua dulce que consumimos los humanos, ya que, al filtrar de forma natural los contaminantes, brindan agua segura que podemos beber.

Los humedales enfrentan amenazas constantes como la urbanización, la deforestación no controlada, alteraciones en gestión del agua como extracciones excesivas, desvíos, la contaminación proveniente de múltiples fuentes, la explotación excesiva de recursos como peces y madera, además del creciente impacto del cambio climático.

La Argentina aprobó la Convención sobre los Humedales en 1991, a través de la Ley 23.919 (con sus enmiendas en la Ley n.º 25.335). Desde entonces, el país designó 23 Humedales de Importancia Internacional, que abarcan una superficie total de 5.687.651 hectáreas.

El primer proyecto legislativo para establecer una normativa que proteja los humedales fue presentado en 2013 y durante casi una década se presentaron distintas propuestas hasta que en noviembre de 2022 las comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, y Presupuesto y Hacienda dieron dictamen favorable al proyecto de ley de “Presupuestos Mínimos para la Conservación, uso racional y sostenible de los humedales”.

En ese momento, los ejes de la iniciativa se centraban, a grandes rasgos, en: una definición técnica de qué son humedales (con amplio consenso científico), un Inventario Nacional de Humedales (con un ordenamiento territorial de los mismos), y quiénes debían ser las autoridades a cargo de su resguardo, entre otros puntos. Sin embargo, esta iniciativa nunca llegó a ser tratada en la Cámara de Diputados, pese a contar con las firmas necesarias.

Es que ni en diciembre de ese año, durante las sesiones extraordinarias, ni en la agenda 2023, la norma fue incorporada al debate del recinto, con lo cual, perdió estado parlamentario un año más tarde.

En tanto, en lo que respecta a las iniciativas impulsadas por la actual gestión que lidera Javier Milei, cuyo nombres más conocidos son Ley Ómnibus y, previamente, el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU publicado a finales de 2023), no hay una iniciativa que aborde esta problemática. Incluso, en contraposición, en los textos originales se establecen modificaciones para las ya vigentes: Ley de Bosques, Ley de Glaciares, y Ley de Quemas, entre otras.

FUENTE: INFOBAE.