La Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC) intensifica los trabajos de mantenimiento y prevención sobre la red eléctrica de Bella Vista ante el escenario climático previsto para los próximos meses. La prioridad está puesta en la poda preventiva, el mantenimiento de alimentadores y distribuidores, la elevación de transformadores ubicados a nivel del suelo y la incorporación de nuevas subestaciones.
El jefe zonal de DPEC, Aníbal Romero, explicó en ÑANDE CABLE que los cortes programados registrados durante los últimos días forman parte de un plan de trabajo destinado a reducir las interrupciones y evitar inconvenientes durante la temporada de lluvias y altas temperaturas.
“Estamos haciendo todo lo que sea mantenimiento de líneas, teniendo en cuenta que se viene el superniño”, señaló Romero, quien explicó que una de las principales tareas consiste en mantener despejadas las líneas mediante trabajos de poda.
La poda, una de las principales causas de cortes
Romero remarcó que aproximadamente el 80% de los problemas que registra la red están vinculados con la vegetación que entra en contacto con los electroductos.
“Si la línea está limpia, no vamos a tener muchos dramas”, sostuvo.
El trabajo se concentra tanto en los alimentadores, que abastecen a las ciudades, como en los distribuidores, que conforman la red interna de Bella Vista.
Las líneas de media tensión trabajan con una tensión de aproximadamente 13.200 voltios, por lo que requieren mantenerse completamente despejadas. El contacto entre ramas y cables puede provocar fallas en el sistema y representar además un riesgo para las personas, especialmente cuando la vegetación está mojada.
“Al tocar una línea un árbol, aparte del peligro de que, si está mojado, puede descargar sobre alguien que está cerca, también tenemos el problema de que no solamente larga, sino que corta los cables”, explicó.
Por este motivo, la DPEC decidió intensificar las tareas preventivas antes de que comiencen los meses de mayor frecuencia de lluvias y tormentas.
Transformadores elevados ante posibles inundaciones
Otro de los puntos del plan de contingencia está relacionado con las instalaciones ubicadas en zonas que podrían verse afectadas por acumulación de agua.
Romero explicó que, ante el escenario climático previsto, se trabaja en la elevación de transformadores que actualmente se encuentran instalados a nivel del suelo.
“Después de muchos días de lluvia va a haber problemas en las napas que no van a absorber, va a haber lugares donde vamos a tener agua”, indicó.
Algunos de los transformadores que deben ser elevados son equipos de gran tamaño, con un peso superior a las 10 toneladas, por lo que las tareas requieren una planificación específica.
Además, la DPEC tiene previsto avanzar con un plan de cinco nuevas subestaciones, junto con el reemplazo progresivo de cables y postes de madera por columnas.
Cortes programados para evitar mayores inconvenientes
El jefe zonal pidió comprensión a los usuarios por las interrupciones programadas que puedan registrarse durante estas tareas.
Romero explicó que, en la medida de lo posible, los trabajos se concentran durante los días sábados, con el objetivo de reducir el impacto sobre la actividad comercial y productiva de Bella Vista.
“Tratamos de que sean así y tratar de causar el menos daño posible en todo lo que tiene que ser atención, generación de trabajo, empleo y todo eso, pero tenemos que hacerlo”, manifestó.
La empresa continuará comunicando previamente los cortes programados a través de sus canales oficiales y mediante avisos a grandes usuarios y consumidores, a quienes se procura informar con dos o tres días de anticipación para que puedan tomar las previsiones correspondientes.
Romero recomendó además prestar atención a los avisos identificados como “corte programado”.
Dos plantas fotovoltaicas aportarán energía al sistema
En paralelo a las tareas de mantenimiento, Bella Vista se encuentra incorporando nueva capacidad de generación eléctrica a partir de fuentes renovables.
Romero destacó el funcionamiento de una planta fotovoltaica ubicada en la zona de Curva de Maqui, que actualmente aporta aproximadamente 7 megavatios (MW) al sistema.
Según explicó, esa generación representa cerca del 20% del consumo de Bella Vista, y también permite abastecer sectores como Desmochado, 9 de Julio y otros parajes cercanos.
A esta infraestructura se sumará una segunda planta fotovoltaica que se encuentra próxima a finalizarse. En una primera etapa tendrá una capacidad de generación de 12 MW, con posibilidad de alcanzar posteriormente los 20 MW.
La energía será transformada a 33 kilovoltios y trasladada hacia Bella Vista Sur, fortaleciendo el abastecimiento de esa zona de la ciudad.
Romero estimó que la nueva incorporación permitirá disponer de un respaldo equivalente a aproximadamente el 30% del consumo de Bella Vista en situaciones críticas de verano.
Preparación para un verano de alta demanda
El refuerzo de la infraestructura cobra especial importancia ante la expectativa de un verano con temperaturas elevadas y una demanda creciente de electricidad.
Romero advirtió que, cuando las temperaturas superan los 40 grados, aumenta considerablemente el consumo debido al uso intensivo de equipos de refrigeración. Esa situación incrementa la carga sobre los distribuidores y exige al máximo la capacidad de transformación.
En ese contexto, la incorporación de nueva generación y de nuevas subestaciones permitirá contar con mayor margen operativo durante los períodos de máxima demanda.
“Con eso nosotros vamos a estar tranquilos porque nos van a aportar un 30% más de energía”, afirmó.
Advertencia por lluvias intensas y tormentas
El jefe zonal también se refirió al escenario climático previsto para los próximos meses y señaló que se esperan lluvias intensas, posibles inundaciones, fuertes vientos y actividad eléctrica.
Según explicó, desde DPEC ya se mantuvieron reuniones con organismos de Defensa Civil y otros actores para analizar las condiciones previstas.
Romero indicó que las precipitaciones podrían presentar una elevada intensidad en períodos muy cortos, con acumulados que podrían alcanzar valores de entre 100 y 150 milímetros en una hora en determinados episodios.
Para la infraestructura eléctrica, explicó, la lluvia por sí sola no representa necesariamente el mayor riesgo, sino que la combinación con viento y descargas eléctricas puede generar daños sobre la red.
“Justamente para evitar eso es lo que estamos trabajando”, sostuvo.