Las amenazas de posibles tiroteos en instituciones educativas de Bella Vista encendieron una fuerte preocupación en toda la comunidad y movilizaron a distintas áreas del municipio para trabajar de manera conjunta en la contención de adolescentes, docentes y familias. En ese marco, el psicólogo del Centro de Día “Más Vida”, Gonzalo Ledesma, explicó cómo se viene desarrollando el acompañamiento profesional en los establecimientos afectados.
Ledesma señaló que se trata de una situación “muy movilizante para toda la sociedad” y confirmó que desde el Centro de Día comenzaron a intervenir en articulación con la Secretaría de Desarrollo Humano y otras áreas municipales, con un abordaje interdisciplinario para atender una problemática que atraviesa principalmente a adolescentes dentro del ámbito escolar.
El profesional indicó que durante los últimos días ya mantuvieron reuniones con directivos de la Escuela Normal Superior y de la Escuela Técnica para interiorizarse sobre cada caso y conocer de cerca el contexto que se vive dentro de las instituciones. A partir de allí, comenzaron a desplegar acciones concretas en otros establecimientos.
Una de las primeras intervenciones se realizó en el Instituto Ramos Mejía, donde junto a la licenciada Yanina Sosa llevaron adelante dinámicas grupales orientadas al trabajo sobre las emociones. Según explicó, más que charlas formales, se trató de espacios de escucha y reflexión para que los estudiantes pudieran expresar lo que sienten frente a una situación tan delicada.
“Lo importante es saber qué les está pasando a ellos y que puedan poner en palabras lo que sienten”, remarcó Ledesma, al considerar que muchas veces la falta de expresión emocional termina manifestándose de otras maneras dentro de una etapa compleja como la adolescencia.
Respecto a las amenazas detectadas en distintas escuelas, señaló que muchos de los mensajes presentaban similitudes entre sí, aunque en algunos casos aparecieron escritos en baños escolares y en otros circularon a través de redes sociales, lo que llevó también a reforzar medidas preventivas dentro de las instituciones, como la restricción del uso de celulares durante la jornada escolar.
Desde su mirada profesional, Ledesma sostuvo que este tipo de situaciones no puede analizarse desde una sola causa, sino que responde a múltiples factores. Entre ellos mencionó la influencia de las redes sociales, el contexto social actual, la violencia instalada en algunos discursos y la dificultad creciente que tienen muchos jóvenes para expresar lo que les ocurre.
El psicólogo advirtió que problemáticas como la ansiedad, el estrés, las autolesiones y los consumos problemáticos forman parte de una realidad cada vez más visible en adolescentes, lo que vuelve imprescindible fortalecer el acompañamiento en salud mental tanto dentro de las escuelas como en la comunidad en general.
En ese sentido, destacó que en los últimos años la salud mental dejó de ser un tema tabú y comenzó a ocupar un lugar central en la agenda social. “Hoy la gente pregunta más, consulta más y se anima a hablar de lo que le pasa”, sostuvo, al considerar que ese cambio cultural permite abordar con mayor profundidad situaciones complejas como la que atraviesa actualmente Bella Vista.