EL DESAFÍO DE BATAKIS: BAJAR EL DÉFICIT EN MEDIO DE LAS PROTESTAS EN LA CALLE

La herencia fiscal que el exministro de Economía, Martín Guzmán le dejó a su sucesora en el cargo, Silvina Batakis, la obligará a ejecutar la difícil tarea de ajustar el gasto para poder cumplir con la meta de déficit primario del 2,5% del PBI para este año que se acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esa meta que Guzmán suscribió con los directivos del Fondo Monetario a principios de este año implica una baja de 0,5% con relación al déficit de 2021, un objetivo que representa uno de los desafíos centrales para los primeros tiempos de la ministra. En sus primeras apariciones públicas al frente del Palacio de Hacienda, Batakis insistió con el equilibrio fiscal y la “solvencia del Estado”, pero para lograrlo, expresan los analistas, tendrá que lidiar con las internas del oficialismo.

“Los Estados no están para ahorrar porque las necesidades que tiene la gente son muchas, pero sí está para ser solvente”, dijo la funcionaria en su primera conferencia de prensa. Para Batakis, el déficit fiscal “es un instrumento de política económica” y puso como ejemplo los dos primeros años de la pandemia, cuando el Estado brindó asistencia al sector privado para el pago de salarios.

Del análisis de la ejecución presupuestaria de la administración nacional correspondiente al primer semestre del año, se desprende que el sector público registró un déficit primario (sin contar los pagos de la deuda) de $1.395.180 millones y uno financiero de $1.922.347 millones, desmejorando ambos resultados en 92,1% y 51,8% interanual, respectivamente.

Esos datos, elaborados por la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC), reflejan un déficit primario del 1,9% del PBI y un déficit financiero del 2,6% durante la primera mitad de 2022. Esos números son el resultado de una caída real de los ingresos totales contra una expansión de los gastos totales de 9,6% interanual, según el documento oficial.

La OPC aclaró además que debido a la menor recaudación del Aporte Solidario y Extraordinario, que se aplicó durante 2021, los ingresos totales cayeron 0,4% interanual, pero si se omitiera el cómputo de ese ingreso excepcional por la pandemia, crecerían 4%. El llamado “impuesto a la riqueza” había generado ingresos superiores a los $144.000 millones en junio de 2021, pero doce meses después, por ese concepto, ingresaron al fisco $3.662 millones (un 69,4% menos).

FUENTE: TN.