El Hospital “El Salvador” de Bella Vista continúa afianzándose como un centro de referencia en la formación de futuros profesionales de la salud, a partir del trabajo conjunto con universidades como la Fundación Barceló y otras instituciones académicas del país. Así lo destacó el director de Residencia, Matías Comisario, junto a médicos rotantes que actualmente realizan sus prácticas en la ciudad.
Jóvenes provenientes de distintos puntos de Argentina e incluso del exterior eligen el hospital bellavistense para completar sus rotaciones, una etapa clave en su formación profesional. Entre ellos se encuentra Luis Matías del Prado, egresado de la Universidad Nacional de Rosario y oriundo de Bella Vista, quien decidió regresar a su ciudad natal: “Me parece un lugar hermoso para cerrar esta etapa de mi carrera”, expresó.
Desde Resistencia, Chaco, Sebastián García valoró especialmente el acompañamiento recibido: “Encontré profesionales dispuestos a formarnos, a guiarnos en esta etapa. Está siendo una experiencia muy enriquecedora”, señaló.
La convocatoria también trasciende fronteras. Bárbara Leocadio, estudiante de Brasil, explicó que eligió Argentina por la calidad educativa y los costos accesibles: “En Brasil estudiar medicina es muy caro. Acá es más accesible y de muy buen nivel”, afirmó. Actualmente se encuentra rotando en el área de cirugía, una especialidad que podría definir su futuro profesional.
En la misma línea, José Guillermo González, también proveniente de Brasil, destacó el trato humano: “Todos son muy amables, el contacto con los profesionales es excelente”, sostuvo. Por su parte, Federico Vuga, de Bella Vista, subrayó la calidad del equipo de salud: “Los recursos técnicos son muy buenos, pero lo más destacable es el recurso humano y la predisposición para enseñar”.
Las rotaciones tienen una duración aproximada de seis semanas y abarcan áreas como clínica médica, ginecología y obstetricia, cirugía, pediatría y atención primaria de la salud. Según explicó Comisario, los estudiantes eligen el hospital de acuerdo a sus intereses y necesidades académicas, dentro de un sistema de convenios que las universidades mantienen con distintos centros de salud del país.
“Para nosotros es un orgullo que nos elijan. Desde que iniciamos el convenio con Fundación Barceló nunca nos quedamos sin rotantes”, indicó el director, quien además destacó la infraestructura disponible, incluyendo alojamiento para estudiantes.
Más allá de la formación individual, Comisario remarcó el impacto positivo que tiene este sistema en la salud pública: “Los hospitales que tienen rotantes y residentes muestran una mejor performance. Hay actualización constante, discusión de casos, intercambio académico. Todo eso eleva la calidad de atención”, explicó.