El Instituto Adventista Bella Vista dio un paso clave hacia la innovación educativa al firmar un convenio con la fundación Futucom para implementar clases de programación y robótica dentro de su propuesta académica. La iniciativa fue presentada por la directora de la institución, Fanny Poelstra, junto a la directora de Educación, Fiorella Cutiriano, quienes destacaron el impacto de esta incorporación en la formación de los estudiantes.
“Estamos muy felices. Firmamos un convenio que nos permitirá transformar las clases de informática en espacios de programación y robótica”, expresó Poelstra, al tiempo que remarcó que se trata de “un paso importante hacia la educación del futuro”.
Las nuevas clases estarán integradas a la currícula escolar y serán dictadas tanto por docentes del establecimiento como por referentes de Futucom. El proyecto se enmarca en una propuesta pedagógica denominada “Crear para servir”, que no solo apunta al aprendizaje tecnológico, sino también al desarrollo de habilidades clave como el trabajo en equipo, la resolución de problemas y el pensamiento crítico.
Por su parte, Cutiriano subrayó la relevancia de acompañar este tipo de propuestas: “Todo lo que tenga que ver con innovación educativa es fundamental. Este tipo de iniciativas permiten preparar a los alumnos para un mundo donde la tecnología avanza constantemente”.
Durante la presentación, se pudo observar el funcionamiento de distintos robots utilizados en las clases. Algunos ya estaban armados y eran controlados mediante tablets, mientras que otros forman parte de kits que los propios estudiantes ensamblan desde cero, incorporando componentes como sensores, motores y placas Arduino. El proceso incluye desde la construcción física hasta la programación, que se enseña de manera progresiva: primero en bloques, luego en formato mixto y finalmente en lenguaje escrito.
Desde el equipo técnico explicaron que uno de los objetivos centrales es fomentar la experimentación: “De diez intentos, uno sale bien. Ese proceso enseña a los chicos a manejar la frustración y a seguir intentando”, señalaron.
Los estudiantes ya muestran entusiasmo frente a la propuesta. “Está recopado”, comentó Noa, mientras que Benjamín expresó su interés por crear “un robot que hable, con inteligencia artificial”.