La elección en Neuquén era en la instancia más difícil para los oficialismos que ponían su hegemonía en juego este domingo 16 de abril. El Movimiento Popular Neuquino perdió la gobernación luego de 60 años en el poder. Sucedió un escenario de máxima polarización, donde al final se impuso el candidato retador, Rolando “Rolo” Figueroa. Con estos comicios, comienza a trazarse el nuevo mapa electoral del año.
Desde Neuquén y Río Negro hemos enviado un mensaje muy importante a todo el país: las grietas hacen mal”, aseguró Figueroa en sus primeras declaraciones a la prensa como gobernador electo. “Para que a los neuquinos nos vaya bien tenemos que dejar las cosas que están bien y cambiar las que están mal”, remarcó. “El que perdió es el oficialismo azul, pero ganamos todos los neuquinos, porque hemos elegido libremente, sin miedo”, agregó.
El mensaje es hacia adentro, pero también para afuera. Lo que viene en la provincia es efectivamente un cambio y no solo de mando. En principio, Figueroa tendrá el desafío de armonizar el heterogéneo frente que armó para ganar la elección y convertirlo en una coalición de gobierno. Para ello, necesitará que algunas de las antagónicas fuerzas que integran su flamante fuerza “Comunidad” se sienten a consensuar una forma de trabajar juntos. Y no será un trabajo sencillo, entre ellas se encuentran el PRO y el Movimiento Evita, solo por nombrar dos antagónicas.
Será interesante ver cómo engrana la voluntad profundamente neuquina de Figueroa con los lazos nacionales que tienen varios de sus socios actuales. En la previa a los comicios no fueron pocos los dirigentes de la gran capital que se acercaron al “llanero solitario”. Varios de ellos hicieron públicas sus felicitaciones en las últimas horas e intentaron traer agua para su molino. Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich saludaron al vencedor e hicieron alusión al fin de una era, aludiendo el fin de otra en octubre.
FUENTE: TN.