Amelia González, es familiar de una víctima de la última dictadura cívico-militar que golpeó Argentina hace 45 años. González, cuenta sobre la desaparición de su hermano y papá de sus hijos y deja un mensaje de enseñanza en su testimonio. «Durante la dictadura fueron secuestrados mi hermano (ingeniero químico) y mi marido. Se han recuperado los restos del papá de mis hijos, el año pasado después de una ardua lucha. En esa época, nos acostumbraban a mentir que por ejemplo se iban a vacacionar y nunca volvían. Los más avispados, comenzaron la búsqueda de sus familiares», dijo.
«Mi mamá se apersona despúes de que se llevaron a mi hermano y ahí se lo legaliza. A partir de ahí comenzaron las indignaciones porque a la gente se la trataba como basura. El milico actuante en ese momento, estaba detrás de un escritorio con un arma al lado», comentó.
«A nosotros nos llevan juntos. Quince días después del 26 de febrero del 1978, me dan la libertad en Rosario. Ahí vengo a Bella Vista donde estaban mis hijos. A partir de ahí, comenzó la búsqueda. Nos movimos inmediatamente», indicó.
Al ser consultada sobre el traslado de los restos del papá de sus hijos, Amelia dijo que se complicaba dejarlos en Rosario porque los familiares están dispersos. «Hoy en día los restos del papá de mis hijos están en Bella Vista. El de mi hermano nunca pudimos encontrarlo porque lo tiraron en un lugar donde se cruzan el Paraná alto y el bajo, haciendo una curva en la que lo que se tira, todo desaparece», narró.
Por otro lado, dejó un mensaje importante en este tiempo pandémico y sostuvo que es de suma importancia mantener la memoria para que no se vuelva a repetir. «Es tan importante mantener la memoria para que no vuelva a suceder. Hay que agradecer lo bueno y lo malo porque eso también nos enseña», cerró.