Un grupo familiar de clase media de la Ciudad de Buenos Aires requirió en noviembre un presupuesto de $ 2.003.735 para afrontar los gastos mensuales de medicina prepaga; alumbrado, barrido y limpieza (ABL), TV por cable e Internet y colegios privados, los ítems que más aumentaron en la canasta.
De ese monto total mensual, $ 1.419.693,77, es decir el 71 %, son para contratar los servicios básicos para el hogar, mientras que $ 584.041,69 (29 %) para adquirir productos de consumo masivo.
Los datos son de un informe de precios realizado por el Centro de Educación Servicios y Asesoramiento al Consumidor (Cesyac), publicado por Noticias Argentinas, que indica que la inflación de noviembre se ubicó para la clase media en el orden del 1,99 %, mientras que la variación de precios interanual fue 163,57 %.
Los aumentos más relevantes en el rubro de productos de consumo masivo fueron las carnes (3,22 %) y bebidas (1,58 %). Dentro de los servicios básicos, lo que más subió fueron la medicina prepaga (5,15 %), ABL (4,8 %), expensas (4,5 %), colegios privados (4,4 %), TV e Internet por cable (4%) y telefonía móvil (3,6 %).
El informe incluye, entre varios ítems, el alquiler de vivienda, los gastos de un auto de 10 años de antigüedad, el abono de medicina prepaga, la cuota de un colegio privado de dos niños y el abono familiar en un club.
Para ello, una familia necesitó en noviembre $ 66.791,18 diarios para afrontar los gastos mensuales ; $ 19.468,06 son para adquirir productos de consumo masivo y $ 47.323,12 para contratar los servicios básicos del hogar.
Sin incluir el pago del alquiler, para ser de clase media, una familia tuvo que tener ingresos superiores a 1.614.641,54 en noviembre. Para no ser pobre, debió superar los $ 1.032.246.
Con el alquiler de un departamento modesto, esa misma familia tipo (dos adultos y dos hijos menores) tendría que haber recibido ingresos por encima de $ 1.450.000 para no ser considerada pobre y más de $ 2.200.000 mensuales para pertenecer a la clase media.
Los datos corresponden al Instituto de Estadística y Censos de Ciudad de Buenos Aires (CABA).
El informe oficial no contempla en sus cifras el costo del alquiler de una propiedad, un gasto en el que incurre más del 35 % de los hogares que viven en Buenos Aires. Se estima que el 40 % de los que viven en los hogares porteños son inquilinos, dice Ismael Bermúdez en Clarín .
La canasta familiar cuyo costo marca el umbral de la pobreza subió en noviembre de $ 1.015.902 a $ 1.032,246, un incremento del 1,6% y un alza interanual del 160,2 % en la Ciudad de Buenos Aires. En tanto, la canasta familiar de indigencia aumentó de $ 550.350 en octubre a $ 551.679, un incremento del 0,2% y 141,9% interanual, según el Instituto porteño. En ambos casos son valores que están por debajo del 177,4% que arrojó el IPC interanual.
Según el índice que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que corresponde al Gran Buenos Aires (GBA), una familia tipo de 4 integrantes necesitó $ 1.001.466 en noviembre para no ser considerada pobre. Ese es el costo de la canasta básica total (CBT).
En tanto, la misma familia necesitó ingresos por $ 439.240 el mes pasado para no ser considerada indigente. Ese es el costo de la canasta básica alimentaria (CBA).
Estos ingresos corresponden a una mujer de 31 años y un varón de 35 años de edad, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con un hijo de 6 años y una hija de 8.
En términos absolutos, el grupo familiar tipo necesitó en noviembre $ 44.379 más que el ingreso mínimo requerido en octubre para posicionarse estadísticamente dentro del grupo de clase media: ese mes el umbral del estrato se ubicó en $ 1.588.250.
FUENTE: REPÚBLICA DE CORRIENTES.