En diálogo con el programa radial PRIMERA MAÑANA, Micaela Rodríguez, directora de la Escuela N° 17 «José Fermín González», junto con Marcela González, su vicedirectora, detallaron los desafíos que enfrenta la institución al inicio del ciclo lectivo. El cierre de dos plazas ha generado un aumento en el número de alumnos por aula, lo que complica la distribución en espacios que, muchas veces, resultan insuficientes para albergar a tantos estudiantes.
«El año inició con el cierre de dos plazas y esto obliga a que más de un grado tenga más alumnos en las aulas, y muchas veces las mismas son pequeñas para esta cantidad de alumnos. Se trata de dar las comodidades que se puedan a los estudiantes. Este cierre estaba estipulado desde el 2017, hubo una resolución en la que se estableció el cierre de cuatro plazas y los profesores tienen que cumplir hora en otras escuelas; se transforman en profesores ‘itinerantes'», explicaron las directivas.
Además, Rodríguez y González subrayaron la importancia de mantener una cantidad adecuada de estudiantes por aula para garantizar un buen nivel educativo: «Para que haya un buen nivel, cada aula debe tener alrededor de 20 estudiantes. Hablamos de esto con otros directivos y la problemática es general. Hay muy pocos niños y la natalidad bajó casi un 40%; esto afecta al nivel inicial también», señalaron.
Este descenso en la natalidad ha impactado directamente en las instituciones educativas de la región, especialmente en el nivel inicial. Las autoridades educativas recalcan la necesidad de adaptarse a esta realidad, sin dejar de lado el objetivo de seguir creciendo en términos de calidad y cantidad educativa. Finalmente, destacaron que, desde un punto de vista administrativo, es necesario contar con un mínimo de 20 alumnos para abrir un salón.