Luego de darse a conocer que el Gobierno de Corrientes presentó a 20 excombatientes y dos trabajadores de prensa que viajarán a Malvinas el próximo 7 de abril, crecieron las expectativas sobre el reencuentro con recuerdos y un viaje hacia la sanación. El excombatiente, Ángel Esteban Flores, dialogó con el equipo de PRIMERA MAÑANA sobre la experiencia. «Estoy nervioso a días previos del viaje. Llegar al suelo malvinense es como que se te abre el alma. Hay que guardar compostura pero es sanador hacer este viaje. Ahora iremos con 60 años, después de mucho tiempo. Una vez que estamos ahí, tendremos de nuevo 18; todo pasa de otra forma y tiene que ver cómo actuamos. Cuando salimos de Malvinas, nosotros no hicimos nuestro duelo por los perdidos, eso afectó a la psiquis», comentó.
Flores recordó la vez que encontraron una bomba en uno de sus viajes , por la cual dieron aviso a las autoridades inglesas. «Los relatos de lo ocurrido son desgarradores. Una anécdota es que en uno de los viajes, encontramos una bomba que nos tiraron los ingleses. La destapamos, nos sacamos una foto con ella y dimos aviso a las autoridades. En estas fechas se te viene todo a la cabeza. Mi función es ser guía de los muchachos. Podemos recorrer todos los lugares de la isla. En Ganso Verde podemos pasar pero no nos podemos quedar porque los pobladores recuerdan que en el 82 nosotros los encerramos en el galpón pero era para protegerlos», precisó.
El hombre, hizo hincapié en una visita «sanadora» ya que en su oportunidad, no tuvieron espacio para despedir a sus amigos y familiares. «Cuando llegamos, nos avisan lo que podemos hacer y lo que no. En el caso de la bandera argentina, la debemos alzar hasta el abdomen porque eso es señal de homenaje y si la alzamos arriba de nuestras cabezas, se lo toma como agresión. Terminado el conflicto, nosotros somos excombatientes y nos respetamos como tal. Algunas heridas cierran para siempre, cuando volvimos cargamos una mochila llena de frustración; el viaje nos permite tener una vida mejor», cerró.