El director de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Bella Vista, ingeniero forestal Federico Caniza, confirmó que dejará su cargo tras acogerse al programa de retiro voluntario impulsado por el Gobierno nacional, en el marco de una profunda reestructuración que atraviesa el organismo en todo el país.
Durante una entrevista en el programa «Ñande Campo», Caniza realizó un balance de sus casi cuatro años de gestión y describió el complejo escenario que atraviesa la institución, afectada por restricciones presupuestarias y una reducción significativa de personal.
“Pudimos tener un año y medio con viento de cola, avanzando en la modernización y tecnificación de la estación experimental y algunas agencias. Después tuvimos dos tornados: el de diciembre de 2023 y otro, que es el económico, que nos impidió desarrollar todo lo que habíamos planificado”, expresó.
El ingeniero señaló que más de 900 trabajadores del INTA en todo el país se acogieron al retiro voluntario. En el Centro Regional Corrientes la cifra alcanza a 41 agentes y casi la mitad pertenece a la Estación Experimental Bella Vista y a las agencias que dependen de ella.
“Yo también decidí adherirme al retiro voluntario. Tiene que ver con una cuestión de coherencia personal y con proyectos que no pudieron concretarse. Uno nunca deja de ser del INTA, pero considero que es el momento de dar un paso al costado y dejar que se terminen de implementar los cambios políticos dentro de la institución”, afirmó.
Caniza explicó que desde hace más de un año el Gobierno nacional viene impulsando una reducción de la estructura del organismo, con la meta de disminuir en alrededor de 1.500 puestos la planta de personal y avanzar en una reorganización administrativa que incluye menos cargos jerárquicos y una reducción en la cantidad de agencias de extensión.
En ese sentido, recordó que desde las direcciones regionales se había propuesto fusionar algunas agencias para mantener la presencia territorial y preservar al personal, pero finalmente se avanzó con cierres de estructuras.
“El gran desafío a partir del 16 de junio será cómo rearmar los equipos de trabajo y priorizar las actividades. Hay áreas muy afectadas y algunas capacidades que se perderán. El propio director nacional dijo que el INTA del 16 de junio será peor que el actual porque muchas capacidades se habrán ido”, sostuvo.
Uno de los casos mencionados por Caniza es el del laboratorio de Biotecnología Forestal de la Estación Experimental Bella Vista, que podría quedar sin funcionamiento debido a la salida de personal especializado.
“Hay laboratorios y líneas de investigación donde se van personas que se formaron durante años y que son difíciles de reemplazar. El desafío será reconstruir esos equipos y redefinir las prioridades”, explicó.
Finalmente, consideró que el organismo debe replantear su rol y fortalecer las alianzas estratégicas con otros actores. “El INTA tiene que volver a preguntarse para quién trabaja. No todos los sectores necesitan del INTA de la misma manera. Hay lugares donde la tecnología va por delante del organismo y otros donde sigue siendo fundamental su presencia. Hay que segmentar y trabajar articuladamente”, concluyó.